Jordi Cruz y pimientos del piquillo

Jordi Cruz y pimientos del piquillo CG

Gastronomía

Jordi Cruz, chef: "Los mejores pimientos del piquillo se hornean a 140 °C durante 30 minutos hasta que estén melosos y con brillo intenso"

El cocinero catalán comparte una receta con pocos ingredientes y una técnica sencilla que transforma una conserva en una guarnición llena de sabor

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Jordi Cruz vuelve a demostrar que la alta cocina no siempre requiere elaboraciones complejas. El chef catalán, conocido por su papel como jurado de MasterChef y por sumar cinco estrellas Michelin entre sus restaurantes, ha compartido en Instagram una receta que convierte un sencillo bote de pimientos del piquillo en una guarnición digna de un gran establecimiento.

En uno de sus últimos vídeos aparece junto al streamer Ibai Llanos, con quien prepara unos pimientos confitados que, según explica, destacan por necesitar “pocos ingredientes, poca técnica y muchísimo resultado”. El cocinero asegura que son intensos, dulces y perfectos para acompañar carnes, pescados o incluso un buen trozo de pan.

Una técnica que marca la diferencia

La elaboración comienza con un bote de pimientos del piquillo. Lo primero es escurrirlos y reservar el líquido de conservación, ya que será clave en el resultado final. Después, los pimientos se cocinan en abundante aceite suave a una temperatura de entre 70 y 80 grados durante unos 20 minutos, sin llegar a freírlos.

Una vez retirados del aceite, se colocan bien extendidos sobre una fuente de horno. En ese momento se añade una pequeña cantidad de sal y el líquido reservado del bote. Finalmente, se hornean a 140 grados durante unos 40 minutos, hasta conseguir una textura melosa, brillante y con un sabor mucho más concentrado.

El secreto está en concentrar el sabor

La técnica de confitar los pimientos permite que pierdan parte de su humedad sin que se resequen. El resultado es una textura delicada y jugosa, mientras que los azúcares naturales del pimiento se potencian durante el proceso de cocción lenta, aportando un sabor más dulce e intenso. Se trata de una preparación tradicional muy utilizada como acompañamiento en la cocina española.

Precisamente por esa versatilidad, esta receta funciona como guarnición para una chuleta a la brasa, un pescado o unas verduras asadas, aunque también puede servirse sobre una tostada o como parte de un aperitivo. La sencillez de los ingredientes contrasta con un resultado que recuerda al de muchos restaurantes especializados en producto.

Receta de Jordi Cruz

Esta es la receta de los pimientos del piquillo de Jordi Cruz:

Ingredientes

  • 1 bote de pimientos del piquillo de buena calidad
  • El jugo de conservación de los pimientos
  • Aceite suave (girasol u oliva suave)
  • Sal fina

Paso 1

Escurre los pimientos sobre un colador y reserva todo el líquido del bote.

Paso 2

Coloca los pimientos en una cazuela pequeña y cúbrelos con abundante aceite suave.

Paso 3

Cocina a 70-80 °C durante 20 minutos. No deben freírse, solo perder parte de su humedad.

Paso 4

Retira los pimientos del aceite y deja escurrir bien sobre papel.

Paso 5

Extiende los pimientos en una fuente amplia, procurando que no se amontonen.

Paso 6

Añade una pequeña cantidad de sal y reparte por encima el jugo de conservación reservado.

Paso 7

Hornea a 140 °C durante 30 minutos o hasta que los pimientos estén melosos y con brillo intenso.

Paso 8

Sirve templados o a temperatura ambiente. Evita que se resequen demasiado en el horno.

Valor nutricional y conservación

Cada ración de estos pimientos del piquillo confitados aporta aproximadamente 85 kilocalorías, con 6 gramos de grasas, 7 gramos de hidratos de carbono y 1 gramo de proteínas. Su contenido calórico moderado los convierte en una opción interesante para acompañar numerosos platos sin aumentar en exceso el aporte energético.

Una vez preparados, conviene conservarlos en la nevera, siempre cubiertos con su propio jugo y una fina capa de aceite para protegerlos del aire. De este modo pueden mantenerse en buen estado hasta cinco días. Antes de servirlos, es recomendable dejarlos unos minutos a temperatura ambiente, ya que así recuperan su textura y todo su aroma.

Con esta receta, Jordi Cruz demuestra que la cocina de calidad no depende únicamente de ingredientes exclusivos o técnicas complicadas. En ocasiones, basta con respetar el producto, cocinarlo con paciencia y aplicar pequeños trucos para conseguir un resultado sorprendente, capaz de elevar una simple conserva a la categoría de auténtico plato de restaurante.