Pepe Rodríguez y Jordi Cruz receta salmorejo

Pepe Rodríguez y Jordi Cruz receta salmorejo

Gastronomía

Los cocineros de 'MasterChef' coinciden: "El salmorejo no lleva agua, sino 1 kg de tomates, 200 g de pan y 100 ml de aceite"

El infalible truco de MasterChef que combina el reposo tradicional de Pepe y la emulsión de Jordi para conseguir el mejor salmorejo

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Los jueces del conocido concurso culinario televisivo MasterChef, Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, han dictado sentencia sobre una de las recetas más populares del verano en nuestro país.

La clave para conseguir una textura perfecta está en respetar las proporciones de los ingredientes base y no rebajar la mezcla bajo ningún concepto.

Lograr esa cremosidad tan característica de nuestra gastronomía suele ser el gran reto de los aficionados en las cocinas de casa. Siguiendo las directrices de los profesionales de los fogones, se eliminan los errores habituales de fluidez y se garantiza un sabor sumamente potente.

Las medidas exactas

El verdadero éxito culinario para lograr el mejor salmorejo pasa por reunir 1 kg de tomates maduros como pilar fundamental de la preparación.

A esta base vegetal se añadiendo 200 g de pan con buena miga, preferiblemente del día anterior, y 100 ml de aceite de oliva virgen extra. Estas cantidades exactas aseguran el equilibrio perfecto entre la acidez vegetal, el cuerpo del trigo y la untuosidad de la grasa.

El truco de Pepe

Para alcanzar la excelencia y conseguir el mejor salmorejo, el plato fusiona los dos métodos de los chefs.

El proceso comienza con el secreto de Pepe Rodríguez, basado en la tradición y el reposo. Primero, se lava bien el 1 kg de tomates tipo pera, que deben estar maduros, y se trocean sin necesidad de pelarlos.

A continuación, corta los 200 g de pan de hogaza que tenga una buena miga en trozos medianos. Pela el diente de ajo y córtalo por la mitad a lo largo para retirar el germen central, ese hilito verde de dentro; un paso vital si quieres evitar que el ingrediente te repita durante toda la tarde.

El reposo del jugo

En un bol grande, introduce los tomates troceados, el pan, el ajo y los 10 g de sal. Remueve un poco con las manos o una cuchara para que los ingredientes entren en contacto, cubre el bol y mételo en la nevera.

Luego se deja reposar en la nevera entre una y dos horas para que la miga se ablande de forma natural con los propios jugos del tomate.

Este paso de la vieja escuela hidrata el pan sin aportar agua externa, concentrando los sabores de la huerta de una manera maravillosa para lograr el mejor salmorejo.

El secreto de Jordi

Después entra en juego el secreto de Jordi Cruz y su obsesión por la técnica: la mezcla se tritura a máxima potencia durante varios minutos y, luego, se vierte el aceite de oliva virgen extra poco a poco en forma de hilo con la batidora en marcha.

Saca el bol de la nevera y vierte todo su contenido en una batidora de vaso de alta potencia o robot de cocina.

Tritura a máxima potencia durante 3 o 4 minutos para conseguir una base completamente fina y homogénea. Ahora reduce la velocidad a nivel medio y, con la batidora en marcha, ve vertiendo los 100 ml de aceite de oliva virgen extra, muy poco a poco, en forma de hilo continuo, permitiendo que la mezcla emulsione.

La finura extrema

En este punto del cocinado, puedes añadir un chorrito de vinagre de Jerez si te gusta ese toque de acidez.

De esta forma se logra una emulsión perfecta y una textura sedosa de alta cocina que transformará por completo tu percepción de este plato tradicional.

Para una finura extrema, muy al estilo de Jordi Cruz, pasa el salmorejo por un colador para eliminar cualquier rastro de piel o pepita que haya podido escapar a las cuchillas. Devuelve el salmorejo a la nevera hasta el momento de servir para que adquiera su temperatura idónea y esté bien frío.

Ingredientes

  • 1 kilo de tomates pera (muy maduros y rojos)
  • 200 g de pan de hogaza (con buena miga)
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo
  • 10 g de sal
  • Un chorrito sutil de vinagre de Jerez

Paso 1

Lava bien los tomates y trocéalos en cuartos (no hace falta pelarlos)

Paso 2

Corta los 200 g de pan de hogaza en trozos medianos

Paso 3

Pela el diente de ajo y córtalo por la mitad a lo largo para retirar el germen central (el hilito verde de dentro). Así evitarás que repita

Paso 4

En un bol grande, introduce los tomates troceados, el pan, el ajo y los 10 g de sal

Paso 5

Remueve un poco con las manos o una cuchara para que los ingredientes entren en contacto

Paso 6

Cubre el bol y mételo en la nevera durante 1 hora

Paso 7

Saca el bol de la nevera y vierte todo su contenido en una batidora de vaso de alta potencia o robot de cocina

Paso 8

Tritura a máxima potencia durante 3 o 4 minutos. Tienes que conseguir una base completamente fina y homogénea

Paso 9

Reduce la velocidad a nivel medio y, con la batidora en marcha, vierte los 100 ml de aceite de oliva virgen extra, muy poco a poco, en forma de hilo continuo

Paso 10

Puedes añadir un chorrito sutil de vinagre de Jerez

Paso 11

Para una finura extrema, pasa el salmorejo por un colador para eliminar cualquier rastro de piel o pepita

Paso 12

Devuelve el salmorejo a la nevera hasta el momento de servir para que esté bien frío

Paso 13

Sírvelo en platos hondos y decora la superficie con huevo duro picado, unas lascas de jamón ibérico y unas gotas de aceite de oliva virgen extra

Pruébalo en casa

Si te apetece disfrutar de una receta perfecta durante los días de verano en tu propio hogar, puedes empezar buscando productos de buena calidad. Asegúrate de pesar todos los ingredientes antes de encender la batidora.

Puedes ajustar el punto de sal al final del proceso según tus preferencias. Disfruta de una de las preparaciones más fáciles de la temporada y comprueba cómo el conocimiento de los expertos transforma tu cocina consiguiendo el mejor salmorejo.