Jordi Cruz y huevos duros

Jordi Cruz y huevos duros CG

Gastronomía

Jordi Cruz, chef: "Para pelar bien unos huevos duros no se necesita aceite, sino 5 ml de vinagre, 12 g de sal y agua muy fría"

Un gesto muy sencillo durante la cocción puede evitar uno de los problemas más habituales en la cocina y mejorar el resultado final

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Los huevos duros forman parte de infinidad de recetas. Se utilizan en ensaladillas, ensaladas, aperitivos o rellenos y destacan por su facilidad de preparación y su valor nutricional.

Sin embargo, existe una tarea que suele poner a prueba la paciencia de muchos cocineros. Pelarlos sin dañar la clara continúa siendo uno de los problemas más frecuentes tanto en hogares como en cocinas profesionales.

Un problema muy común

La situación se repite constantemente. La cáscara parece resistirse, pequeños fragmentos de clara se desprenden y la superficie del huevo acaba llena de irregularidades.

Aunque el sabor no se ve afectado, el resultado estético cambia por completo. Cuando los huevos se sirven enteros o forman parte de una presentación cuidada, cualquier imperfección resulta mucho más visible.

La explicación científica

La causa de este problema no está únicamente en la cáscara. Entre esta y la clara existe una fina membrana interior que desempeña un papel fundamental durante la cocción.

Según explica el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), los huevos muy frescos suelen ser más difíciles de pelar porque la membrana permanece más adherida a la clara. A medida que el huevo envejece ligeramente, el proceso resulta más sencillo. Además, la cámara de aire interna aumenta de tamaño y facilita la separación de las capas.

El consejo de Jordi Cruz

Para evitar este inconveniente, el chef Jordi Cruz recomienda incorporar dos ingredientes habituales al agua de cocción: una cucharada de sal y un pequeño chorro de vinagre.

Se trata de una técnica sencilla que no modifica el sabor del huevo y que puede ayudar a obtener una superficie mucho más uniforme tras retirar la cáscara.

Qué ocurre durante la cocción

El vinagre contiene ácido acético, un compuesto que interactúa con la cáscara, formada principalmente por carbonato cálcico. Diversos estudios sobre química alimentaria han demostrado que los medios ligeramente ácidos pueden debilitar parcialmente la estructura externa del huevo.

Además, si se produce una pequeña grieta durante la cocción, el vinagre favorece una coagulación más rápida de las proteínas de la clara, reduciendo la pérdida de contenido al agua. Esta recomendación también aparece recogida por distintos organismos especializados en divulgación alimentaria.

El papel de la sal

La sal también desempeña una función importante. Aunque sus efectos son más limitados que los del vinagre, contribuye a mejorar el comportamiento de la clara cuando se produce alguna fisura en la cáscara.

La combinación de ambos ingredientes genera unas condiciones más favorables para obtener huevos con una superficie más limpia y fácil de pelar una vez finalizada la cocción.

El paso que muchos olvidan

Tan importante como la cocción es el enfriamiento posterior. Numerosos expertos coinciden en que introducir los huevos en agua helada inmediatamente después de cocerlos mejora notablemente el resultado final.

La American Egg Board, organización de referencia en investigación y divulgación sobre el huevo, explica que el enfriamiento rápido ayuda a detener la cocción y favorece la separación entre la clara y la membrana interior. Esto facilita el pelado y evita que aparezca el característico borde verdoso alrededor de la yema.

Una solución al alcance de cualquiera

Lo más llamativo de este método es que no requiere utensilios especiales ni conocimientos avanzados de cocina. Basta con incorporar dos ingredientes que suelen estar presentes en cualquier despensa.

Por eso, un gesto tan simple como añadir sal y vinagre al agua, unido a un posterior baño de agua helada, puede marcar la diferencia entre un huevo lleno de imperfecciones y otro con un aspecto prácticamente profesional. Una solución sencilla para un problema que lleva años desesperando a millones de personas en la cocina.

Receta de los huevos

Esta es la receta para hacer unos huevos duros por el chef Jordi Cruz:

Ingredientes

  • Huevos, cantidad necesaria
  • Vinagre, 15 ml por cada litro de agua
  • Sal, 12 g por cada litro de agua

Paso 1

Ponemos el agua en un cazo con la sal y el vinagre.

Paso 2

Introducimos los huevos sin esperar a que el agua hierva. Así evitaremos un contraste de temperatura demasiado fuerte que pueda romper la cáscara.

Paso 3

Cuando el agua empiece a hervir, los dejamos cocer durante el tiempo necesario según el punto deseado. Cuanto mayor sea el tiempo, el pelado será más fácil, por eso Jordi Cruz recomienda 12 minutos.

Paso 4

Pasados los 12 minutos, retiramos los huevos y los pasamos a un bol con agua muy fría o con hielo. Los dejaremos ahí 2 o 3 minutos.

Paso 5

Pasados ese tiempo, sacamos los huevos del agua fría y damos unos pequeños golpes para romper la cáscara. Saldrá prácticamente sola y tendremos unos huevos cocidos perfectos.