Jordi Cruz y pan con tomate

Jordi Cruz y pan con tomate CG

Gastronomía

Jordi Cruz, chef: "Para un buen 'pa amb tomàquet' es necesario cortar el tomate desde la corteza hacia el centro y frotar directamente sobre el pan"

El chef catalán defiende la receta tradicional y explica por qué el orden de los ingredientes

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El pan con tomate parece una receta sencilla. Está presente en bares, desayunos y comidas familiares de toda España. Sin embargo, detrás de esa aparente facilidad existe una técnica concreta que puede cambiar por completo el resultado final.

El chef Jordi Cruz ha querido reivindicar la forma tradicional de preparar el auténtico 'pa amb tomàquet'. El cocinero catalán asegura que muchas veces se elabora “con poco rigor” y defiende volver a una preparación donde el producto y el orden de los pasos son fundamentales.

El valor del producto

Para Cruz, todo empieza con un elemento básico: el pan. No sirve cualquier barra corriente. El cocinero recomienda un pan rústico, de hogaza o de masa madre, con buena corteza y una miga consistente capaz de soportar el tomate sin perder textura.

El segundo gran protagonista es el tomate. El chef apuesta por el tradicional tomate de colgar, muy utilizado en Cataluña por su piel gruesa y su interior jugoso. Aun así, matiza que cualquier tomate bien maduro puede funcionar si tiene suficiente jugosidad.

La receta no admite atajos

La elaboración, según explica Jordi Cruz, también tiene sus propias normas. El tomate debe partirse por la mitad y frotarse directamente sobre el pan. El gesto parece simple, pero tiene importancia. El chef recomienda comenzar desde la corteza hacia el centro.

La razón es práctica. La propia corteza ayuda a rascar mejor la pulpa del tomate sin destruir la miga. El objetivo no es empapar el pan, sino conseguir que el tomate quede integrado de forma uniforme y equilibrada.

El orden cambia el resultado

Después del tomate llega la sal. Jordi Cruz reconoce que hay quien prefiere no añadirla, aunque él considera que potencia el sabor del conjunto. Incluso menciona variantes con un ligero toque de pimienta, aunque insiste en que la receta original apenas necesita cuatro ingredientes.

El último paso es el aceite de oliva virgen extra. El cocinero recomienda uno fresco y afrutado, especialmente de variedad arbequina. El aceite siempre debe incorporarse al final para que conserve aroma y textura sobre la superficie del pan.

El error más habitual

Uno de los aspectos que más critica el chef es una práctica muy extendida fuera de Cataluña: colocar rodajas de tomate encima del pan como simple acompañamiento. Para Jordi Cruz, eso no tiene nada que ver con el auténtico 'pa amb tomàquet'.

La esencia de esta elaboración está precisamente en integrar el tomate dentro del pan mediante el frotado directo. Ese gesto convierte una receta aparentemente humilde en un plato donde cada detalle influye en el resultado final.

Mucho más que una tostada

El chef también sugiere acompañar el pan con tomate con productos como jamón ibérico o queso curado. Aun así, deja claro que, cuando está bien hecho, apenas necesita añadidos para convertirse en un bocado extraordinario.

La reivindicación de Jordi Cruz va más allá de una simple receta. El cocinero defiende una forma de entender la cocina donde la sencillez no significa falta de precisión. Porque en platos tan populares como el pan con tomate, el verdadero secreto sigue estando en respetar el producto, la técnica y la tradición.