Jesús Sánchez y bocadillo de calamares

Jesús Sánchez y bocadillo de calamares CG

Gastronomía

Jesús Sánchez, cocinero: "Para conseguir un buen bocadillo de calamares se necesita 2 cucharadas de harina de garbanzo y 2 huevos"

Un clásico que se reinventa con pequeños cambios en la cocina española de muchos hogares y bares

Otras noticias: Los chefs coinciden: "Las anchoas al ajillo no se aliñan con limón, sino con 3 dientes de ajo, 1 manojo de perejil y un chorrito de vinagre de vino"

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

Hay bocadillos que no necesitan explicación. El bocadillo de calamares es uno de ellos. Pan sencillo, fritura rápida y una imagen que forma parte del imaginario gastronómico español.

Su presencia es casi idéntica en muchas ciudades. Desde Madrid hasta la costa cantábrica, la escena se repite con aros dorados entre pan crujiente. Un clásico de barra que ha sobrevivido al paso del tiempo sin perder identidad.

Nunca pasa de moda

El atractivo del bocadillo reside en su sencillez popular. No necesita presentación ni reinterpretaciones para ser reconocido. Es comida de calle, de rapidez, de encuentro y de consumo inmediato.

Sin embargo, esa misma sencillez es su mayor reto. Mantener la textura crujiente y evitar la fritura pesada no siempre se consigue en todas las cocinas. El resultado puede oscilar entre lo memorable y lo decepcionante.

El problema del punto justo

Los errores más habituales aparecen en la fritura. El calamar puede quedar gomoso o aceitoso si no se controla bien el proceso. También el rebozado puede perder adherencia y romper la experiencia.

La clave está en el equilibrio entre temperatura y cobertura. Un detalle técnico que define si el bocado es ligero o excesivo. En ese punto, la tradición popular no siempre garantiza la perfección.

El truco del chef y la harina

El chef Jesús Sánchez, al frente de El Cenador de Amós, ha compartido su versión del clásico en redes sociales. Su propuesta introduce un cambio sencillo pero decisivo en el rebozado.

La mezcla de harina de trigo y harina de garbanzo aporta un acabado más crujiente y resistente. Esta combinación reduce la absorción de aceite y mejora la textura final del calamar.

Un rebozado con tradición

El uso de harina de garbanzo no es nuevo. Forma parte de técnicas tradicionales en distintas cocinas del sur y del Mediterráneo. Su aplicación al bocadillo refuerza la idea de cocina popular con base histórica.

El resultado es una fritura más estable y menos pesada. Un detalle que transforma un plato cotidiano en algo más refinado sin perder su esencia. El cambio no busca complicar, sino mejorar lo conocido.

La crema que lo cambia todo

El segundo giro está en la base del bocadillo. En lugar de salsas habituales, se apuesta por una mezcla de huevo frito y cebolla pochada. Se une con mayonesa y cebollino para crear una textura más rústica.

Esta crema aporta cohesión al conjunto. Evita que el pan se seque y refuerza el sabor del calamar sin ocultarlo. El resultado es más jugoso y equilibrado.

Un cierre con equilibrio

El toque final llega con la ralladura de lima, que aporta frescor y corta la grasa. Un detalle pequeño que completa el conjunto sin alterar su identidad.

El bocadillo de calamares sigue siendo un símbolo de cocina popular. Pero con pequeños ajustes técnicos puede alcanzar otra dimensión. Entre tradición y mejora, se mantiene intacta su esencia: un bocado sencillo que sigue conquistando generaciones.

Receta del bocadillo de calamares

Esta es la receta del bocadillo de calamares de Jesús Sánchez:

Anillas de calamar, 150 g

Harina de trigo, 3 cucharadas

Harina de garbanzo, 2 cucharadas

Huevos, 2 ud

Cebolla pochada, 2 cucharadas

Mayonesa, 1 cucharada + un poco más para la tapa

Cebollino fresco picado, al gusto

Lima, ralladura de ½ ud

Aceite de oliva virgen extra, para freír

Sal, al gusto

Baguette, 1 ud

Mezcla la harina de trigo y la harina de garbanzo en un plato hondo. Pasa las anillas de calamar por la mezcla de harinas, asegurándote de que quedan bien cubiertos.

Fríe las anillas en abundante aceite de oliva bien caliente hasta que estén dorados y crujientes. Retira y deja escurrir sobre papel absorbente. Fríe los dos huevos con puntilla en el mismo aceite.

Coloca los huevos fritos en un bol y añade la cebolla pochada, una cucharada de mayonesa, una pizca de sal y el cebollino picado. Mezcla aplastando ligeramente con un tenedor.Abre la baguette por la mitad y extiende la mezcla de huevo y cebolla sobre la base de la baguette.

Coloca los calamares fritos encima de la mezcla. Añade un poco de mayonesa en la parte superior de la baguette y ralla la lima por encima de los calamares. Cierra el bocadillo, corta en porciones y sujeta cada una con una brocheta para que no se desmonte.