Jordi Roca y bikini

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Gastronomía

Jordi Roca, chef: "La clave de un buen sándwich mixto no es el queso, sino la técnica, el tipo de pan y la cremosidad de la mantequilla"

El chef catalán apuesta por perfeccionar los detalles más simples para elevar un clásico de siempre

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El sándwich mixto, conocido también como bikini, vuelve a situarse en el centro de la gastronomía gracias a Jordi Roca, uno de los chefs más influyentes del panorama internacional. El menor de los hermanos Roca ha decidido mirar más allá del dulce para centrarse en un bocado que forma parte de la vida cotidiana.

Lejos de complicar la receta, el cocinero apuesta por perfeccionar los detalles más básicos, esos que suelen pasar desapercibidos. El resultado es una reinterpretación que mantiene la esencia, pero eleva la experiencia.

Un clásico de la cocina

El bikini ha resistido el paso del tiempo como una opción rápida y sabrosa. Su éxito reside en la combinación sencilla de jamón y queso, capaz de adaptarse tanto a una cena ligera como a un almuerzo improvisado.

Sin embargo, Jordi Roca insiste en que la clave no está únicamente en la calidad del relleno. Según ha explicado en Televisión Española (TVE) y en sus redes sociales, el secreto está en dos elementos olvidados: el pan y la mantequilla.

El papel del pan

El pan es uno de los pilares fundamentales en esta propuesta. En Rocambolesc Bikineria, el establecimiento de los hermanos Roca en Girona, se utiliza un pan de molde muy específico, pensado para potenciar la textura final.

Se trata de un pan esponjoso, tierno y sin corteza, con una fermentación controlada y un grosor reducido. Esta elección permite que el resultado sea más ligero y evita el protagonismo excesivo de panes más densos como el brioche.

La importancia de la mantequilla

El segundo gran secreto está en la mantequilla. No se trata solo de añadirla, sino de hacerlo en el momento y la forma adecuados. Roca apuesta por una mantequilla en punto meloso, casi derretida, que pueda aplicarse sin dañar el pan.

Además, introduce un matiz diferencial: untar únicamente las caras externas. Este gesto permite que el interior conserve el protagonismo del relleno, mientras el exterior adquiere un tostado uniforme y lleno de sabor.

El proceso marca la diferencia

La técnica también juega un papel determinante. Para evitar que la mantequilla se queme o ensucie la superficie de cocinado, el chef recomienda colocar el sándwich entre dos hojas de papel de horno.

Este método facilita una cocción controlada, logrando que el pan quede crujiente y dorado, mientras el queso se funde de manera homogénea. El resultado es una textura equilibrada que combina firmeza exterior con suavidad interior.

El relleno ideal

Aunque el foco está en el pan y la mantequilla, el relleno no pierde importancia. Jordi Roca apuesta por un queso tipo Havarti, conocido por su capacidad de fundirse de forma uniforme y aportar cremosidad.

En cuanto al jamón, recomienda optar por versiones dulces o asadas artesanalmente, alejándose de productos de baja calidad. En otras variantes, el interior puede complementarse con salsas, como la mostaza a la antigua, que añade matices sin restar protagonismo.

Una filosofía gastronómica

Esta reinterpretación refleja una idea clara: la excelencia no siempre requiere complejidad. En palabras del propio chef, el objetivo es respetar el producto y cuidar cada detalle, incluso en recetas aparentemente simples.

El bikini perfecto, según Jordi Roca, debe ser fino, crujiente y servido caliente, con un equilibrio preciso entre textura y sabor. Una propuesta que demuestra que incluso los platos más cotidianos pueden alcanzar un nivel superior.

En un momento en el que la gastronomía busca constantemente innovar, esta visión recuerda que el verdadero cambio puede estar en volver a lo básico, pero hacerlo mejor que nunca.