Vistas desde la ermita de Sant Ramon

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Gastronomía

El restaurante escondido en una ermita cerca de Barcelona: a 293 metros de altitud y menú por menos de 20 euros

Ofrece cocina tradicional catalana con recetas de toda la vida y, además podrás hacer un recorrido con un desnivel de hasta 300 metros

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En Cataluña todavía existen rincones capaces de sorprender incluso a quienes creen conocer bien el territorio. Muy cerca de Barcelona hay un restaurante que destaca por su ubicación singular: funciona dentro de una ermita situada en lo alto de una montaña.

El plan combina naturaleza y gastronomía en un mismo lugar. Quienes suben hasta allí pueden disfrutar de una comida de cocina tradicional catalana mientras contemplan unas vistas panorámicas sobre el Baix Llobregat y parte del entorno metropolitano de la ciudad Condal.

Un restaurante en la montaña

Este restaurante se encuentra en la ermita de Sant Ramon, ubicada en la cima de la montaña del mismo nombre, también conocida como Montbaig. Este punto elevado marca el límite entre los municipios de Sant Boi de Llobregat, Viladecans y Sant Climent de Llobregat, en pleno Baix Llobregat.

Está situada a unos 20 kilómetros de Barcelona, lo que equivale aproximadamente a media hora en coche desde la capital catalana. Pese a su cercanía con la ciudad, el entorno mantiene un carácter natural que lo convierte en una escapada muy popular.

La cumbre alcanza los 293 metros de altitud. Desde allí se pueden contemplar amplias vistas del delta del Llobregat, la sierra del Garraf y el parque natural de Collserola. 

Una ermita con historia 

La ermita domina este paisaje desde finales del siglo XIX. El edificio fue construido entre los años 1885 y 1887 por iniciativa de Josep Estruch i Comella, quien decidió levantar el templo en recuerdo de sus padres, Eulalia Comella y Ramon Estruch i Ferrer.

El entorno natural que rodea la montaña está formado por bosque mediterráneo, con abundancia de pinos y encinas. Se trata de uno de los paisajes más atractivos de la zona y cuenta con varias rutas de senderismo que permiten llegar hasta la cima desde los municipios cercanos.

Ruta de Viladecans

Uno de los itinerarios más frecuentados comienza en Viladecans. El recorrido tiene unos tres kilómetros de subida y un desnivel cercano a los 300 metros. El camino atraviesa pinares y conduce hasta la explanada donde se encuentra la ermita.

Al llegar a la parte superior, los visitantes se encuentran con una pequeña plaza que actúa como mirador natural sobre el delta del Llobregat. En este espacio también se ubica el Centro de Interpretación del Paisaje.

En uno de los laterales del propio edificio religioso se encuentra el restaurante. Su presencia ha convertido este punto de la montaña en un plan gastronómico cada vez más popular en Cataluña.

Comer en la ermita

El restaurante Ermita de Sant Ramon funciona dentro del mismo recinto y ha ganado popularidad en redes sociales. Su éxito se debe a la combinación de excursión, paisaje y cocina casera catalana.

Durante el fin de semana el restaurante amplía su horario para adaptarse a la afluencia de excursionistas. Abre los sábados y domingos de 9.30 a 17.30 horas, un horario pensado para quienes quieren comer después de la subida.

Entre semana el funcionamiento es más reducido. De martes a viernes abre de 9.30 a 12.30 horas y la oferta se centra principalmente en desayunos y en el popular esmorzar de forquilla. Los lunes permanece cerrado.

Croquetas caseras del restaurante

Croquetas caseras del restaurante INSTAGRAM

Platos tradicionales

La carta combina platos clásicos de la cocina catalana con recetas muy vinculadas al territorio. El menú de fin de semana tiene un precio de 18,50 euros, incluye pan y deja la bebida aparte.

Entre los primeros platos se pueden encontrar propuestas como croquetas de fricandó, trinxat de la Cerdanya con panceta, garbanzos con cap i pota o alcachofas de Sant Boi a la vinagreta.

Entre los segundos destacan opciones como butifarra con mongetes, manitas de cerdo a la brasa, pollo asado con patatas y salsa de limón y hierbas o fricandó con moixernons.

El menú se completa con varios postres. Entre ellos figuran la carrot cake, la tarta Sacher, el clásico mel i mató o el tradicional pastís de Santiago.

Opiniones de los visitantes

Las valoraciones de los clientes reflejan una experiencia positiva. En Google el restaurante mantiene una puntuación cercana al 4,3 sobre 5.

Muchos comentarios destacan la comida casera, el trato cercano del personal y las vistas desde la terraza situada junto a la ermita.

Una de las reseñas resume bien la experiencia: "Vistas espectaculares y comida casera muy buena después de subir a Sant Ramon".

La combinación de excursión, mirador y gastronomía explica el éxito de este singular enclave del Baix Llobregat.