Aitana Bonmatí y tostada de aguacate

Aitana Bonmatí y tostada de aguacate CG

Gastronomía

Aitana Bonmatí, futbolista: "Mi desayuno perfecto es un café, fruta y dos tostadas de pan de espelta con aguacate y queso"

Un alimento muy equilibrado que combina aporte calórico y muchos nutrientes desde el punto de vista nutricional

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Aitana Bonmatí se ha consolidado como una de las grandes estrellas del fútbol mundial. A sus 28 años, la centrocampista del FC Barcelona no solo brilla por su rendimiento, sino también por el estilo de vida disciplinado que mantiene fuera de él.

Buena parte de ese equilibrio comienza cada mañana con una rutina muy concreta que arranca en el desayuno.

En una conversación sobre sus hábitos diarios, la triple ganadora del Balón de Oro explicó que suele levantarse alrededor de las ocho de la mañana y comenzar el día con un desayuno que repite con frecuencia.

El desayuno de Bonmatí

Su elección es sencilla, pero muy equilibrada desde el punto de vista nutricional: dos tostadas de pan de espelta con aguacate y queso manchego. A este plato le añade habitualmente un café con leche de avena y una pieza de fruta, normalmente un kiwi amarillo.

Se trata de una combinación pensada para aportar energía y nutrientes antes de las exigentes sesiones de entrenamiento.

El menú incluye hidratos de carbono de calidad, grasas saludables, proteínas y vitaminas, una mezcla clave para el rendimiento de una deportista de élite.

Además, encaja con su estilo de vida: Bonmatí lleva más de tres años sin consumir carne, por lo que sigue una alimentación mayoritariamente vegetariana.

Tostada de aguacate con queso

Tostada de aguacate con queso CG

La rutina matinal de Aitana 

La futbolista defiende la importancia de la constancia en los pequeños hábitos diarios. Repetir una rutina que funciona le permite empezar el día con organización y sin improvisaciones, algo que también ha marcado su trayectoria profesional.

Ese enfoque metódico ha estado presente tanto en su carrera deportiva como en su formación académica. Bonmatí estudió Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFYD) en la Universidad Ramon Llull (Blanquerna) y posteriormente completó un máster online en Gestión Deportiva en el Johan Cruyff Institute, centrado en áreas como el marketing, el patrocinio y la organización de eventos.

Trayectoria deportiva

Formada en La Masia desde los 14 años, la catalana se ha convertido en una de las figuras más influyentes del fútbol femenino. Con el FC Barcelona ha sido protagonista de la etapa más exitosa del club y con la selección española conquistó el histórico Mundial de 2023.

Más allá de los títulos, Bonmatí insiste en que el rendimiento deportivo también se construye a partir de hábitos cotidianos. Dormir bien, entrenar con rigor y cuidar la alimentación forman parte de una rutina que, en su caso, comienza cada mañana con un desayuno sencillo.

Pan de espelta

El pan de espelta tiene un origen muy antiguo y está ligado a uno de los cereales más antiguos cultivados por el ser humano: la espelta, una variedad primitiva de trigo. Su historia se remonta a miles de años atrás y está estrechamente vinculada al desarrollo de la agricultura en las primeras civilizaciones.

La espelta apareció en el Cercano Oriente, en zonas que hoy corresponden a Irak, Israel, Turquía e Irán. Restos arqueológicos demuestran que este cereal ya se cultivaba hace más de 7.000 años, en los inicios de la agricultura en el Neolítico.

Desde esa región se expandió progresivamente hacia Europa a través del Mediterráneo y de los Balcanes. Con el paso de los siglos se convirtió en un alimento básico en diferentes culturas, incluyendo las civilizaciones egipcia, griega y romana, que lo utilizaban para elaborar pan y otros alimentos.

Los romanos, por ejemplo, difundieron su cultivo por buena parte de Europa al transportar pan y harina de espelta durante sus campañas militares.

Expansión en Europa

Durante la Edad Media, la espelta se cultivó ampliamente en regiones de clima frío o húmedo donde otros cereales crecían peor, como Suiza, el Tirol austríaco, el sur de Alemania o el norte de España.

En la península ibérica se conoce también como escanda, especialmente en Asturias, donde su cultivo tiene una larga tradición agrícola y gastronómica.

Con la llegada de la agricultura moderna en los siglos XIX y XX, el trigo común fue sustituyendo a la espelta porque producía mayores cosechas y era más fácil de procesar industrialmente. Sin embargo, en las últimas décadas ha vuelto a ganar popularidad por su valor nutricional y su sabor.