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La gastronomía en Cataluña es una de las más admiradas y reconocidas a nivel mundial. A los datos nos remitimos, y es que la comunidad catalana ha sido cuna de grandes chefs que mantienen la esencia culinaria. Gracias a ello y a mantener la tradición dentro de los fogones, ha conseguido situarse en el mapa gastronómico internacional.

Platos como Pa amb Tomàquet, la salsa Romesco o los Calçots, entre otros, son algunas de las delicatessen que han conquistado los paladares de locales y visitantes. Numerosos restaurantes, bares y tabernas ofrecen platos típicos que merecen ser degustados si visitas ciudades o municipios catalanes.

Sin embargo, nos centramos en una de las recetas más típicas e identificativas de Barcelona, como son los Calçots. Una variedad de cebolla tierna, con un sabor dulce y suave, que se cultiva principalmente en Cataluña, especialmente en la zona de Valls (Tarragona).

Su nombre proviene del verbo catalán "calçar" (calzar), ya que durante su cultivo se van cubriendo con tierra para que la parte blanca se alargue. Según la reglamentación de la IGP, esta longitud debe estar entre 15 y 25 centímetros.

La temporada comienza a finales de otoño y finaliza a principios de la primavera, es decir, de noviembre a abril. No obstante, hay restaurantes que son más destacados por su receta y la salsa romesco.

Uno de los mejores es la Bar Bodega Joan, con más de 80 años de tradición y ubicada en el emblemático barrio del Eixample. Son especialistas en calçots; ellos los cocinan en una auténtica brasa, lo que hace que sean diferentes al resto y tengan un sabor único.

Un menú con el sabor de la brasa 

Para ellos, la cocción a la brasa no es solo una cuestión de tradición; es fundamental para el sabor. El fuego directo carameliza los azúcares naturales del calçot, creando un contraste perfecto entre el amargor suave de la parte chamuscada y la dulzura de su interior.

“Nuestra brasa de carbón vegetal alcanza las temperaturas perfectas para que los calçots se cocinen uniformemente, desarrollando esos característicos puntos negros en su capa exterior mientras el interior se mantiene jugoso y dulce”, aseguran en su web.

Bodegas Joan ofrece el menú de calçotada por 33,50 euros. En él incluye, como primero, calçots a la brasa con salsa romesco (10 unidades); como segundo, una parrillada de carne compuesta por pollo, churrasco, butifarra y panceta, acompañada de patata al “Caliu”, alcachofas a la brasa y alioli; de postre, crema catalana; y para beber, una consumición por persona a elegir entre vino de la casa, cerveza, refresco o agua.