Publicada

Según el criterio de ChatGPT y el patrón de rechazo cultural más repetido entre visitantes internacionales, el plato catalán más odiado por los turistas extranjeros son los caracoles. Especialmente en su versión más tradicional, los caracoles a la llauna.

El principal motivo no es el sabor, sino una barrera cultural previa: para muchos anglosajones, nórdicos o asiáticos, este alimento no se percibe como alimento, sino como algo desagradable o directamente repulsivo.

A este rechazo inicial se suma el impacto visual y de textura, ya que se sirven enteros y presentan una consistencia viscosa o elástica que resulta difícil de asumir para paladares no habituados.

Choque de cultura

El choque de expectativas también juega un papel clave, ya que muchos visitantes llegan a Cataluña esperando una dieta mediterránea ligera. Pero, se encuentran con un plato rústico, intenso y alejado del imaginario turístico convencional.

A diferencia de otros platos catalanes, los caracoles no admiten una reinterpretación suave o cosmopolita que los haga más accesibles al turismo internacional.

O te gustan o los odias, y en el caso del visitante extranjero, el rechazo suele imponerse antes incluso del primer bocado.

Plato de caracoles CANVA

Receta de los caracoles

Esta es una receta fácil de caracoles en salsa, que puedes hacer en casa. Lo primero que hay que hacer, después de lavar los caracoles, es cocerlos. Llena una olla de agua fría y échalos. Añade 2 hojas de laurel y 4 de hierbabuena. Ponlo a fuego lento y los cocinaremos durante 1 hora.

  • Medio kilo de caracoles limpios.
  • 2 cebollas.
  • 4 dientes de ajo.
  • 2 guindillas (opcional).
  • 400 gramos de tomate triturado.
  • 3 hojas de laurel.
  • 5 hojas de hierbabuena.
  • 1 cucharada de pimentón.
  • 150 ml de vino blanco.
  • Medio litro de caldo de carne o ave.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva de España.
  • Sal.

Pela las cebollas y córtalas en juliana. En una cazuela, calienta el aceite de oliva. Añade las cebollas y sala. Sofríe durante 3-4 minutos. Añade los dientes de ajo, las hojas de laurel y hierbabuena y las guindillas. Sofríe unos minutos. Añade el pimentón y remueve hasta que se integre. Añade el tomate triturado. Remueve y sofríe unos minutos. Añade el vino blanco y deja reducir 3 minutos, luego los caracoles que previamente has cocinado. Remueve. Añade el caldo de carne y tapa. Cocina a fuego medio durante 15 minutos. Rectifica de sal y ¡listo!

Noticias relacionadas