Pila verde al 'conseller' Miquel Sàmper Crónica Global
Que la economía funcione y el mercado de trabajo responda con fuerza es siempre una de las noticias más gratificantes para cualquier ejecutivo. Y los datos que arroja la última Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al segundo trimestre de 2026 no dejan lugar a dudas: Cataluña ha tirado con decisión del carro del empleo en todo el Estado, rozando la barrera histórica de los cuatro millones de personas ocupadas (3.997.800).
El balance bajo la dirección del departamento que encabeza Miquel Sàmper muestra una inercia francamente positiva. Una drástica reducción del desempleo en 92.000 personas en solo tres meses, un recorte del paro superior al 21% y una tasa que cae hasta el 7,9% —la más baja en un segundo trimestre desde 2008— son indicadores de calado que avalan la solidez y el dinamismo del tejido productivo catalán.
Aportar 130.800 nuevos ocupados en un solo trimestre demuestra que la confianza empresarial y la actividad económica mantienen el pulso. Celebrar estas cifras es tan justo como necesario, pero el verdadero reto para la Conselleria será ahora consolidar este ciclo de expansión, transformando la cantidad de empleo en estabilidad y calidad para que este impulso beneficie de forma duradera a toda la ciudadanía.