Salvador Illa
El Govern de Salvador Illa ya tiene los presupuestos que quería.
Las negociaciones con sus socios, que se iniciaron tras firmar sendos acuerdos de investidura con Comuns y ERC, han sido muy complicadas. Tanto, que el presidente de la Generalitat tuvo que retirar las cuentas que presentó en febrero porque los independentistas se negaron a apoyarlas.
Han sido meses complicados, acompañados de crisis como la educativa, que han cuestionado la labor de varios de sus consellers. Pero ayer llegó el día más esperado de la legislatura. Un día que cambia el escenario y que encamina al president a agotar el mandato sin aparentes sobresaltos.
El debate de presupuestos no dio demasiado de sí. Unos socios que prometen ser exigentes tras facilitar las cuentas, y una derecha que buscó hacerse notar, pero que acabó quedando, una vez más, en minoría. Y es que la mayoría progresista de Illa volvió a demostrarse plenamente operativa.
El president, aunque más tarde de lo que le hubiera gustado, cumple su compromiso. Y ya tiene los recursos que su Govern necesita para dar respuesta a los múltiples retos que tiene por delante Cataluña, y que aspira a exhibir de cara a las elecciones catalanas de 2028, donde, pese a todo, las encuestas insisten en que los socialistas volverían a ser el partido más votado.