Nada Itrab y Neus Sala tras la entrevista con Crónica Global.
Nada Itrab ha decidido señalar con nombres y apellidos dónde falló todo lo que debía protegerla. Secuestrada con nueve años, víctima de abusos durante siete meses en Bolivia y, después, desatendida por el propio sistema de protección en Cataluña, hoy convierte ese doble abandono en denuncia pública.
Su libro Yo soy Nada, escrito junto a Neus Sala, documenta, contrasta y apunta directamente a las grietas institucionales, hasta el punto de preparar acciones legales contra la DGAIA. Es una rendición de cuentas.
Y lo hace con una claridad poco habitual. Habla de violaciones, de explotación y de negligencia sin filtros, no por exhibicionismo, sino para que otras víctimas se reconozcan y rompan el silencio. Ahí está el valor: convertir lo íntimo en algo útil para los demás.