Protesta por el desahucio del 'inquiokupa' en Gracia
Barcelona pierde a otro inversor inmobiliario, en este caso Paul Petermeijer, fundador de New Amsterdam Developers, un vehículo inversor que se ha especializado en comprar bloques de pisos y convertirlos en colivings en Barcelona.
Siga en la ciudad o no, Petermeiijer vende todo su grupo por cerca de 28 millones de euros. Y la colocación tiene lugar en pleno acoso y derribo del autodenominado Sindicat de Llogateres, que lo señala por el desahucio de un inquiokupa en Gracia.
Es evidente que ningún empresario debería soportar lo que ha tenido que navegar el directivo. El asedio de los antisistema ha sido intolerable.
Pero Petermeijer también ha cometido algún desliz, como acometer obras sin permiso para adecuar las coviviendas, provocando multas del Ayuntamiento de Barcelona.
Aunque su trayectoria empresarial ha sido mejorable, no merece la ofensiva radical al estilo matón por un inquilino al que se le terminaba el contrato. Ni él, ni nadie. Ese gangsterismo del Sindicat de Llogateres debe terminar.