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Jordi Sendra lleva toda la vida metido en política y no pretende salirse de ella pese a rozar la edad legal de jubilación.
El actual líder de Junts en el Ayuntamiento de Tarragona convocó hace unas semanas a la militancia local para anunciarles su intención de volver a presentarse como candidato en 2027.
Y el descontento de parte de la misma por apoyar al gobierno municipal del socialista Rubén Viñuales empezó a organizarse en torno a la figura del abogado Roger Baiges, que envió una carta a la dirección del partido para solicitar unas primarias.
La formación posconvergente, alérgica a estos procedimientos —creen que demuestra debilidad—, se lo está pensando. Buscan, concretamente, una tercera vía, aunque por ahora sin éxito, para precisamente evitar la temida división.
Pero Sendra, conocido en la ciudad por caerse al mar en un mitin al que llegó borracho, quiere dar la batalla. Y a su favor cuenta la larga amistad que mantiene desde hace años con Jordi Turull, secretario general del partido.
Pese a las malas encuestas, el exconseller es partidario de apostar un mandato más por Sendra si no se encuentra un candidato de consenso. Y esto ha vuelto a encender la disputa interna entre Turull y Puigdemont, como cuenta este lunes Crónica Global.
En esta línea, el actual concejal ha propiciado un encuentro entre el secretario general del partido y su opositor Baiges, en el que de alguna manera buscan disuadirle de fomentar la confrontación interna.
Todo por no asumir que el tiempo de uno termina, que los tarraconenses están a otras cosas y que Junts, también en la antigua capital romana, es un partido completamente desdibujado.