El CEO de Seat y Cupra, Mark Haupt
El año 2025 quedará grabado en la historia reciente de Seat como uno de los más complejos. A las tensiones geopolíticas derivadas en guerras comerciales que pusieron elevados aranceles en el camino de la compañía se unió la marcha repentina de Wayne Griffiths como consejero delegado del fabricante. Y en un momento especialmente inoportuno, en pleno proceso de transformación hacia la movilidad electrificada y con incertidumbres generalizadas en el sector.
Su sucesor, Markus Haupt, no ha tenido una tarea fácil. Como él mismo se ha encargado de explicar de forma muy gráfica, 2025 ha sido ese año que ha puesto a Seat "contra las cuerdas". Siguiendo con el símil pugilístico, bien se puede decir que la compañía ha logrado salir del rincón y encarar el futuro de manera optimista.
Salvados los muebles con el esquivo de las pérdidas operativas, la compañía registró en cambio cifras históricas de facturación y ventas de unidades que le sitúan más cerca del ambicioso reto de contar con una cuota de mercado del 3% en Europa. Si algo hará que esta meta se convierta en realidad será el impulso de Cupra. Una marca nacida en Martorell, que en un tiempo récord ha sobrepasado a la propia Seat en entregas y que se presenta en pleno auge ante un año determinante para su corta historia.
Haupt ha dado continuidad a la fuerte apuesta por la marca como luz de guía para la transformación hacia los vehículos eléctricos. Y está dispuesto a hacer de Cupra la firma más dinámica del mercado, la que marque las reglas del juego, con un nombre tan barcelonés como Raval.