Salvador Urquía, CEO de Serveo
Serveo, contratista de Adif en 22 estaciones low cost de Cataluña, suma una nueva polemica laboral con una denuncia en la oficina de la Inspección de Trabajo de Girona.
Testimonios recogidos por este medio describen supuestas “irregularidades”, que pasan principalmente por un presunto fraude laboral. Un extremo que los sindicatos lo rebajan a simple precariedad.
Esta empresa madrileña ya sufrió la huelga de su plantilla del servicio del teléfono de emergencias 112 del centro de la Generalitat en Reus (Tarragona). Este último pulso mancilla aún más su reputación.
Si la compañía que lidera Salvador Urquía pretende seguir recibiendo adjudicaciones en infraestructuras, emergencias o sanidad —también provee la limpieza del Hospital Sant Joan de Reus— haría bien en velar por la paz laboral y garantizar unas buenas condiciones para los empleados que atienden a la ciudadanía.
Algo que urge especialmente en el caso al que dedica su atención la edición de este diario de hoy lunes. El servicio de trenes atraviesa su momento más bajo en Cataluña y la atención al pasajero debe estar blindado, lo que empieza necesariamente por el respeto a su plantilla.