Ester Capella, diputada de ERC en el Parlament
Lejos de lo que podría parecer a la luz de las declaraciones de los últimos días, con peticiones de destitución de la consellera Sílvia Paneque incluidas, el primer pleno del año del Parlament ha evidenciado lo sólido de las relaciones entre el Govern y ERC.
Después de la teatralización de Josep Maria Jové --quien ayer pidió "no conformarse con la destitución de dos personas que llevaban menos de un año en sus cargos" por la crisis de Rodalies--, la portavoz titular de ERC, Ester Capella, ha adoptado un tono conciliador para reconocer que su sucesora "no es la responsable" del caos ferroviario en Cataluña.
La propia Paneque y el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, han reconocido a la exconsellera republicana haber sentado las bases de la necesaria conversión del tren en la región.
Además de los pactos embrionarios, Capella ha formado parte de las negociaciones por la empresa mixta --constituida hace dos semanas-- y el Plan de Rodalies, que ha permitido ejecutar 2.666 millones de euros en la red ferroviaria en los últimos cinco años.