Josep Costa

Josep Costa EUROPA PRESS

Examen a los protagonistas

Josep Costa

Publicada
Actualizada

No se cansa, a pesar de encajar varapalo tras varapalo judicial. Josep Costa (1976, Ibiza) recurre al mismo "lawfarecontra el que tanto predica el independentismo al que rinde pleitesía. Un concepto -desgastado por los partidos e instituciones separatistas para victimizarse- que alude al supuesto mal uso de los órganos de la justicia por cuestiones que poco tienen que ver con ésta.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo rechazó ayer la querella presentada por el exvicepresidente del Parlament de Junts contra María Eugenia Alegret, la jueza que ordenó su detención en octubre de 2021 por no presentarse al juicio en el que debía declarar como investigado por desobediencia.

¿El motivo del archivo? Su "manifiesta irrelevancia penal". Subraya que la querella interpuesta no contiene "ningún hecho que pueda merecer reproche legal y que, por lo tanto, justifique la apertura de un proceso penal de investigación". Lisa y llanamente.

El mismo día, trascendió que el propio Costa ha solicitado al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que reabra el caso sobre el veto del Tribunal Constitucional (TC) a debatir sobre la "autodeterminación" y la monarquía en el Parlament. El mismo estamento judicial ya le dio portazo en febrero al considerar que las decisiones de la corte de garantías para intentar declarar la independencia de Cataluña fueron "lícitas" y no desproporcionadas.

A la espera de un nuevo varapalo -el enésimo- desde Estrasburgo, el jurista ya puede ir pagando las costas de la querella archivada, que ha demostrado ser una pérdida de tiempo y de esfuerzos para el alto tribunal español.