Un grupo de niños en el patio de un colegio

Un grupo de niños en el patio de un colegio EP

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Los 'espías' del catalán vuelven a la carga con los patios de los colegios

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Plataforma per la Llengua insiste en su empeño de cambiar los hábitos lingüísticos de los ciudadanos de Cataluña. Ni siquiera los niños se libran de sus objetivos, tanto dentro de las escuelas -donde, desde hace tres décadas, impera la inmersión monolingüe obligatoria en catalán- como fuera de ellas.

La entidad ultranacionalista vuelve a la carga con uno de sus planes más polémicos: intentar que los más pequeños tengan que hablar en lengua catalana en su tiempo de recreo.

"Vivir plenamente en catalán"

"El gran reto es revertir el descenso en el uso del catalán en las calles de pueblos y ciudades, en los patios de las escuelas, en las facultades universitarias, en el trabajo, en los estadios y en los comercios". Así de claro lo afirma esta organización que, a lo largo de la última década, ha recibido una cantidad millonaria en subvenciones por parte de la Generalitat, ayuntamientos y otras administraciones públicas de Cataluña.

Plataforma per la Llengua resume así sus objetivos, descritos en un artículo de su secretario Francesc Marco-Palau en Xarxanet, cuyo escrito concluye con una de las consignas habituales del secesionismo en Cataluña, donde el castellano es también lengua oficial y materna de buena parte de su población: "¡Queremos vivir plenamente en catalán!", espeta.

"Y para alcanzar este objetivo, es necesario un compromiso real de las instituciones y una actitud proactiva de cada uno de nosotros", añade.

'Millonaria' en subvenciones

La entidad presidida por Òscar Escuder ha obtenido buena parte de sus ingresos a lo largo de la última década de las subvenciones públicas. Según sus últimos datos de transparencia disponibles, correspondientes a 2024, sus ingresos de ese año ascendieron a 3,14 millones de euros, el 68,9% de ellos -según aseguran- procedentes de las cuotas de sus socios, un 9,7% de "ventas y prestaciones" y un 18,3% -una quinta parte-, procedente de subvenciones.

A lo largo de la última década, la mayor parte de éstas procedieron de la Generalitat de Cataluña y de otras administraciones públicas, tanto de la región como de la Comunidad Valenciana y Baleares.

Tan sólo en 2020, poco después de trascender que algunos de sus simpatizantes habían vigilado la lengua que hablan los niños en las escuelas de Cataluña, obtuvo 955.000 euros en ayudas: la mayor parte de ellos, procedentes de la Generalitat -en aquellas fechas gobernada por Junts y ERC-, que le concedió 760.000 a través de sus convenios

Vigilancia y multas a los comercios

A finales de 2025, el propio Escuder incidió en una entrevista televisiva en TV3 en otro de sus objetivos habituales: hostigar a los comerciantes que no rotulen ni conozcan la lengua catalana. En la misma, instó a la Generalitat y al resto de administraciones públicas catalanas a redoblar su presión y las multas lingüísticas.

La entidad ultranacionalista reconoció haber interpuesto "varios cientos" de denuncias ante la Agència Catalana de Consum tan sólo 2025 contra aquellos comercios que utilizan otras lenguas -entre ellas, el castellano-.

"A la que haya unas cuantas sanciones, la gente dejará de hacerlo. Es como si vas por la autopista a 180 km/h, no vendrán los Mossos a decirte 'no corra tanto, que quizás se hará daño...': te pegará una multa que quedarás distraído", manifestó Escuder en la televisión pública catalana.

"Está bien avisar a la gente, pero no los avises siete veces por la misma cosa. Avísales, si hace falta, una vez, y al cabo de un tiempo prudencial, si no lo hacen, se tiene que sancionar", añadió.