
El secretario general de Junts, Jordi Turull, y la portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras
Cataluña concentra el 50% de las fábricas de las pequeñas empresas farmacéuticas de España. Y concentra en estas fábricas el 7,3% de los trabajadores y trabajadoras de Cataluña. Estas empresas han recibido un varapalo gracias al voto negativo de Junts a la Ley de la Agencia Estatal de Salud Pública, que incorporaba una enmienda -auspiciada en su día por el exdiputado Joan Capdevila- sobre la innovación incremental.
¿Qué es la innovación incremental o la defensa de la innovación incremental? La diputada republicana Etna Estrems lo explica en el diario Demócrata: “Las grandes empresas farmacéuticas lo que hacen es investigar con principios activos y, por tanto, llegar a descubrir un nuevo medicamento que cure una cosa que ahora no existe. La innovación incremental es, con un principio activo que ya existe, un medicamento que ya se está usando, buscar cuál es la posología, es decir, la dispensación, por ejemplo, más idónea y que le va mejor al paciente”.
Implementar, mejorar medicamentos ya existentes, es un plato fuerte de la industria farmacéutica catalana, que ha visto cómo la protección de la innovación incremental, un nicho para la pequeña industria farmacéutica de la autonomía, ha caído por el cambio de voto de Junts, que a su vez suscribió en su día la enmienda de ERC.
En el partido republicano lo tienen claro. La politiquería ha sustituido a la política, y “Junts ha votado en contra de los intereses de una de las industrias más importantes de nuestro país”.