El Barça de balonmano es una máquina de ganar. Partidos y títulos. Trece veces campeón de Europa, el equipo de Antonio Carlos Ortega vivió su último gran día en Colonia, contra el Füchse (37-34). Suma ya 50 Champions el club (destaca la sección de hockey con 22 títulos) y Joan Laporta celebró a lo grande la última gesta en un curso marcado por los grandes éxitos del equipo de fútbol y los problemas del basket.
Ningún club es tan admirado y respetado como el Barça en el mundo del balonmano. Suma 13 Champions, por cinco del Gummersbach. Hoy, el club azulgrana no es el más rico. Ni ficha a los grandes cracks del mercado ni puede retener a los mejores jugadores, pero sigue siendo un equipo competitivo. Este verano, sin embargo, tendrá que reinventarse de nuevo. Emil Nielsen, posiblemente el mejor portero del mundo, se va al Veszprem, que le ofrece más dinero. En verano de 2027 también se irá Dika Mem.
La máquina perfecta
El Barça de balonmano suma y gana. También lo hacía hace cinco años. Entonces, el equipo azulgrana ganó los seis títulos que disputó (Champions, Liga, Copa del Rey, Copa Asobal, Supercopa de España y Supercopa de Catalunya) y, sobre todo, los 61 partidos que jugó. Era la máquina perfecta, con Xavi Pascual en el banquillo y David Barrufet en los despacfhos.
El Barça de balonmano levanta su decimotercera Champions League
En 2021 llegó Laporta y, asesorado por Enric Masip, el Barça liquidó a Barrufet y Pascual. Fue una decisión impopular, de alto riesgo. Algunos jugadores silenciaron su malestar, pero luego se cobraron la factura. Por ejemplo, Gonzalo Pérez de Vargas, quien hace un año cambió el equipo azulgrana por el Kiel. No quiso negociar la renovación de su contrato.
Emil Nielsen levanta la Champions League con el Barça de balonmano
Los años de oro
Laporta fichó a Ortega y el exjugador andaluz construyó otro proyecto ganador. El Barça actual no es la apisonadora de Valero Rivera, aquel equipo que encadenó cinco Ligas y cinco Champions entre 1996 y 2000. En España, el Barcelona gana por inercia. En Europa derrota a rivales más poderosos. Nunca se cansa de ganar. Masip acertó de pleno con Ortega y Laporta, tan feliz.
