Florentino Pérez dirige el Real Madrid como una empresa. Su gestión económica, a diferencia de Joan Laporta, es bendecida por la inmensa mayoría de la masa social madridista. Presidente con luces largas, apuesta por la Superliga, en detrimento de la Champions, y por la NBA Europa, que propugna una nueva competición europea en el mundo del baloncesto.
El Real Madrid se ha quedado solo en su guerra con la UEFA, tras desmarcarse el Barça del ambicioso proyecto de Florentino Pérez. Hoy, el club que preside Joan Laporta se abraza con Aleksander Ceferin y propone una solución pactada. Poco queda ya de su desafío al máximo organismo europeo.
La sanción de la UEFA
Laporta, curiosamente, cambió sus cartas tras la sanción de la UEFA al Barça por incumplir el Fair Play Financiero de la competición. De momento, el club ha abonado 15 millones de euros y Ceferin aplazó el pagado de 45 millones más, que podrían ser exonerados.
Joan Laporta, junto a Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, lamenta la derrota del Barça ante el PSG
El cambio de socios de Laporta quedó escenificado durante el partido de la Champions que el Barça disputó contra el PSG, en Montjuïc. Ese día, Laporta posó con Ceferin y Al-Khelaifi, máximo responsable del club parisino, actual campeón de Europa.
El caso del baloncesto
Florentino no está conforme con el actual reparto de la UEFA. Entiende que los clubes deben percibir más dinero y apuesta por una competición con menos clubes y, sobre todo, más poderosos. El problema es que los grandes clubes de la Premier se desmarcaron muy pronto del proyecto.
Erling Haaland marca un penalti en el Real Madrid-Manchester City de la Champions League
El presidente del Real Madrid también promueve un gran cambio en el mundo del baloncesto. La sección es deficitaria, igual que la del Barça. El club blanco ingresa mucho más dinero que su rival porque juega en un pabellón con 15.000 asientos, el doble que el aforo del Palau Blaugrana, pero también son muy superiores, actualmente, los gastos madridistas.
El plan de la NBA
El Real Madrid, actual campeón de la Liga ACB, presupuestó 49 millones de euros para salarios profesionales en el curso actual. La partida del Barça es muy inferior: apenas 29 millones de euros, debido a los problemas del club azulgrana con el Fair Play Financiero. El gran recorte de Laporta comenzó hace dos años y medio, con las salidas de Nikola Mirotic, Cory Higgins y Sarunas Jasikevicius.
El logo de la NBA y la bandera europea
En pleno cisma en el baloncesto europeo por el aterrizaje de la NBA, el Real Madrid se ha posicionado a favor de la nueva competición, que quiere contar con clubes o franquicias en las principales ciudades de Europa. Entre ellas, por ejemplo, Londres, Mánchester y París.
El veto de algunos países
El martes, el Barça cambió su postura y apoyó la Euroliga. El club azulgrana podría firmar un nuevo contrato con el organismo que preside Dejan Bodiroga hasta 2026, desmarcándose de la NBA, que obligaba a jugar sus partidos en un pabellón para 15.000 espectadores, como el Palau Sant Jordi.
Dejan Bodiroga, presidente de la Euroliga
El Real Madrid, en cambio, mantiene su apuesta por la NBA Europa. Florentino, como en el caso del fútbol, quiere que su equipo compita solo con los grandes clubes continentales y obtenga más dinero. Este proyecto, sin embargo, todavía está verde y los grandes clubes de Turquía, Serbia, Grecia y Lituania ya se han desmarcado del mismo.
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