Lamine Yamal simboliza mejor que nadie la gran transformación deportiva del Barça. Solo tiene 18 años y ya es el futbolista más decisivo del club. Es el nuevo Messi, aunque en el Camp Nou intentan evitar cualquier comparación con el crack argentino. Tras un inicio de curso marcado por sus problemas de lumbalgia y muchos rumores sobre su vida nocturna, el delantero de Rocafonda brilla de nuevo.
El Martínez Valero quedó impresionado con la exhibición de Lamine Yamal contra el Elche. El delantero marcó el primer gol del Barça y fue una constante pesadilla para la defensa local y para Iñaki Peña. Nunca se escondió y siempre encaró a sus rivales. Y terminó el partido con una espectacular galopada que terminó con el gol de Rashford. El de la sentencia.
La derrota en Madrid
Hansi Flick vuelve a estar satisfecho con Lamine. En verano, estaba preocupado. Las vacaciones del futbolista llenaron muchas páginas de periódicos y tertulias radiofónicas y televisivas. Los problemas aumentaron con la pubalgia que sufrió el delantero de Rocafonda.
Lamine Yamal, contra el Elche
Las alarmas en el Barça se dispararon el 26 de octubre, el día que el equipo azulgrana perdió en el Bernabéu (2-1). Lamine quiso ser protagonista en el campo, pero no pudo. Estaba muy lejos de su mejor nivel. Ahora, no.
Las estadísticas
Lamine acumula muchos partidos con un rendimiento excepcional. Es el jugador más desequilibrante de un Barça con mucho gol. En el curso actual ha disputado ya 28 partidos en los que ha marcado 12 goles y ha dado 13 asistencias. En 17 partidos de Liga, Lamine ha logrado ocho tantos, uno menos que en todo el curso pasado. Flick le pidió que mejorara sus registros goleadores y ya ha cumplido su deseo.
Lamine Yamal, MVP del Barça-Copenhague
El Barça vive tranquilo con Lamine, representado por Jorge Mendes y renovado hasta junio de 2031. Su valor de mercado es de 200 millones de euros, según Transfermarkt. Cada día tiene más gol y en el club sueñan con ganar esta temporada la Champions, un título que se resiste desde 2015. Con Lamine, nada es imposible.
