Publicada

El FC Barcelona es un club único. No cualquier estrella encaja en la constelación que ilumina el Camp Nou. El talento abre las puertas para entrar en la Masía, pero sin trabajo no se alcanza la cima del primer equipo. Mucho trabajo. El mundo tampoco se acaba para los jugadores si la cantera les da portazo. Numerosos jugadores han triunfado tras una progresión de menos a más, y otros proyectos de talentos generacionales se han diluido conforme se han acercado al final de sus etapas formativas.

En un mundo aparte, Gerard Martín representa el trabajo de una clase puramente obrera, que ni siquiera entraba en las quinielas de Can Barça. El lateral de Esplugues de Llobregat ha callado bocas a base de una constancia que encandiló a Hansi Flick desde el primer minuto. Contra la opinión de millones de culés, el defensor de 23 años ganó la partida a Álex Valle en la pretemporada de 2024 y se ganó un puesto en el primer equipo, nada menos que el suplente de Alejandro Balde.

Curtido en Cornellà

La bala de La Verneda sufrió una lesión distal del bíceps femoral del muslo izquierdo en abril de 2025, y al estratega de Heidelberg no le tembló el pulso a la hora de alinear a Gerard en partidos tan señalados como la ida y la vuelta de las semifinales de la Champions League contra el Inter de Milán, y el clásico que decidió una Liga frente al Real Madrid (4-3).

Gerard Martín y Fermín López lloran desconsoladamente tras el Inter-Barça FCB

El crack catalán no llegó a pisar ninguna de las categorías inferiores del club azulgrana hasta su fichaje por el filial en julio de 2023. Inicialmente, se curtió en la base del Sant Gabriel, y en la etapa de cadete recaló en la UE Cornellà. Cuando militaba en el juvenil, a los 19 años, debutó con el primer equipo en un partido de Segunda División B contra la UE Olot.

Primera gran oportunidad

Días más tarde, le llegó la gran oportunidad, nada menos que en los dieciseisavos de la Copa del Rey contra el Barça, una eliminatoria que el equipo azulgrana no desatascó hasta los goles de Ousmane Dembelé y Martin Braithwaite en la prórroga. En la temporada 2021-22, dio el salto definitivo al primer equipo en Primera RFEF, y duró dos temporadas en Cornellà. Su envergadura física y sus 1,84 metros de altura ya lo convirtieron en una opción apta tanto para el carril izquierdo como central izquierdo en una línea de cinco defensores. 

Gerard Martín en un partido contra el Barça de Copa del Rey Cornellà

La llamada definitiva del Barça B llegó en 2023, aunque el ojeador Carles López ya había enviado informes de recomendación sobre su fichaje cuando todavía militaba en los equipos juveniles. En Can Barça desestimaron aquellos análisis. En el filial de Rafa Márquez disputó 41 partidos, todos ellos de titular, y solo se perdió un encuentro por acumulación de tarjetas en aquella temporada 23-24.

Relevo de Iñigo

En la campaña 24-25, Flick se lo llevó a un primer equipo en el que incluso superó la cifra de encuentros del curso anterior: 42 partidos, 19 de inicio, un gol y seis asistencias. Unos números que va camino de superar cuando todavía no ha alcanzado el ecuador de la temporada 25-26: 23 participaciones, 14 en el once y los mejores elogios del entrenador.

Pau Cubarsí, Raphinha y Gerard Martín, durante el Chelsea-Barça FCB

El míster ha confiado en Gerard como relevo de un central de la talla de Iñigo Martínez, pulcro como pocos en salida de balón y el director de orquesta a la hora de tirar la trampa del fuera de juego. Flick está encantado de la vida con un defensa cuyo valor de mercado se ha multiplicado por 50 en el último año: de los 400.000 euros a los 20 millones

Gerard Martín dando un pase durante el Barça-Alavés FCB

"Gerard mejoró mucho la temporada pasada, también esta temporada. Sabes realmente qué puedes esperar de él y siempre juega al máximo nivel. Para un entrenador, es lo mejor que podemos tener. Por supuesto, como central también", afirmó el técnico alemán en una rueda de prensa tras el Barça-Getafe. 

Noticias relacionadas