Joan Laporta, Aleksander Ceferin y Nasser Al-Khelaifi charlan distendidamente en el palco de Montjuïc

Joan Laporta, Aleksander Ceferin y Nasser Al-Khelaifi charlan distendidamente en el palco de Montjuïc EUROPA PRESS

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Al-Khelaifi, el aliado más inesperado de Laporta para hacer las paces con Nike y UEFA

El presidente del Paris Saint-Germain (PSG) y de la asociación Clubes Europeos de Fútbol (EFC) intermedió con tal de conseguir un alto al fuego entre el club azulgrana y el organismo encabezado por Aleksander Ceferin

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El FC Barcelona ha adoptado una estrategia diametralmente opuesta a un lustro atrás en su relación con las instituciones españolas y europeas. En un pretérito no tan lejano, la junta directiva encabezada por Joan Laporta mantenía numerosas cruzadas judiciales con la Liga a la par que desafiaba a la UEFA mediante la impulsión de la Superliga Europea. El desequilibrio presupuestario agravado por la pandemia del Coronavirus motivó una posición más intransigente del Barça en materia de Fair Play. Ni siquiera Nike se libró de las exigencias de la plana mayor barcelonista.

El contexto bélico en los despachos viró radicalmente cuando Laporta y sus camaradas consiguieron enderezar el rumbo económico del transatlántico azulgrana. Sin embargo, el abogado catalán jamás imaginaba que resolvería dos de sus grandes crisis institucionales con su patrocinador principal y con el organismo rector del fútbol europeo gracias a la intervención del aliado más inesperado. Nasser Al-Khelaifi ha explorado su lado más diplomático en calidad de presidente de la Asociación Europea de Clubes (ECA), cuya denominación cambió en 2025 a Clubes de Fútbol Europeo (EFC).

La guerra con Nike

Por partes. En el anterior contrato de patrocinio antes de su última renovación con el Barça, Nike conservaba una posición dominante sobre la institución catalana. La multinacional de Oregón privaba a Barça Licensing & Merchandising (BLM) de desarrollar el negocio e-commerce y de producir la marca blanca del club, amén de abrir Barça Stores fuera de España. El vínculo caducaba en junio de 2028, y la multinacional norteamericana no quería ni oír hablar de una modificación de los términos, por lo que la directiva barcelonista tuvo que agitar el avispero.

Laporta y sus camaradas tensaron las negociaciones y flirtearon con Puma para que Nike subiera su apuesta. El Barça incluso había comenzado a fabricar sus camisetas de cosecha propia sin el logotipo de la marca estadounidense para la temporada 2024-25. "Teníamos una multinacional con la que llegamos a diez demandas cruzadas por los dos lados, de todo tipo. Nosotros llegamos hasta hacernos ropa propia, porque íbamos a denunciar el contrato con Nike", explicó Ferran Olivé, tesorero de la directiva, en una entrevista con Culemanía.

Cumbre en París

Hasta que emergió la figura de Darren Dein, intermediario que ya había intervenido para gestar el acuerdo de esponsorización con Spotify. Una coincidencia en los organigramas de ambos patrocinadores motivó el alto al fuego. Heidi O'Neill, en aquel entonces presidenta de Nike, también ocupaba un cargo en el consejo de administración de la plataforma sueca.

Darren Dein, intermediario del Barça en el acuerdo con Nike

Darren Dein, intermediario del Barça en el acuerdo con Nike REDES

La guerra judicial también dañaba la reputación de la empresa de servicios multimedia, por lo que las tres partes se sentaron a conversar, unidas por el representante británico. El escenario no sería otro que París, la ciudad del amor, con motivo de la ida de los cuartos de final en la Champions League, un PSG-Barça (2-3), el 10 de abril de 2024: "Un contrato de esta cantidad, si no hubiese sido por Darren Dein, difícilmente se hubiese cerrado. Si no hubiéramos rebajado esto a partir de una reunión en París que jugábamos el PSG-Barça, íbamos a un conflicto legal importante".

Un inicio de enemistad

Por aquellos tiempos, el FC Barcelona ya navegaba en solitario, mano a mano con el Real Madrid en la aventura de la Superliga. Los otros 10 clubes fundadores habían saltado del barco ante la amenaza de sanciones de la UEFA, y no regresaron pese a la sentencia favorable del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que validaba la creación de competiciones alternativas.

Una foto de Nasser Al-Khelaïfi y Neymar Jr. en su presentación como jugador del PSG / EFE

Una foto de Nasser Al-Khelaïfi y Neymar Jr. en su presentación como jugador del PSG / EFE

Al-Khelaïfi, el villano que se llevó a Neymar Jr de Barcelona por una suma insólita de 222 millones de euros en 2017, puso en su punto de mira una Superliga encabezada por la empresa A22 Sports. "Estoy realmente seguro de que nadie permitirá que suceda la Superliga. Necesitamos pensar en todos, no solo en nosotros mismos; debemos respetar a nuestros aficionados", manifestó en 2022.

Contra las palancas

En la misma intervención, el presidente del Paris Saint-Germain criticó al Barça por la activación de las palancas financieras para equilibrar su situación de Fair Play e, incluso, puso en tela de juicio la legalidad de la venta de patrimonio: "¿Es justo? No, no es justo... ¿Es legal? No estoy seguro. Si ellos --la UEFA-- lo permiten, otros harán lo mismo. La UEFA, por supuesto, tiene sus propias regulaciones y seguro que van a mirar todo".

Lo cierto es que no tardaría en llegar una multa por transgredir las normas de Fair Play del ente presidido por Aleksander Ceferin, cuya legislación financiera dista de la normativa de elaboración de presupuestos de la Liga española. La cámara del órgano de control financiero de clubes (CFCB) detectó infracciones en las cuentas de los ejercicios 2022-23 y 2023-24.

Sanción de la UEFA

El club azulgrana anotó los 667 millones con plusvalías procedentes de la cesión del 25% de sus derechos audiovisuales como "otros ingresos operacionales". He aquí la discrepancia contable. La UEFA consideraba que se tendrían que haber imputado como "beneficios por pérdidas de activos intangibles". En ese caso, las palancas no se habrían podido computar como ingresos ordinarios y no habrían ayudado a equilibrar el Fair Play de la Liga.

El Barça provisiona los 15 millones de multa impuesta por el órgano de control económico de la UEFA

El Barça provisiona los 15 millones de multa impuesta por el órgano de control económico de la UEFA FCB

A pesar de las discrepancias, la UEFA se cuadró con una penalización de 15 millones fijos y 45 kilos variables, condicionados al cumplimiento de ratios financieras durante los cursos 25-26 y 26-27. Un mal menor, a la vista del castigo que inicialmente pretendía imponer el organismo continental, como confesó Joan Laporta en la asamblea general ordinaria del Barça en 2025: "Bajamos una multa de 80 millones a 60, y después a 15 sin sanción deportiva, que al principio nos querían dejar sin Champions League".

Cambio de rumbo

Precisamente, el cambio del rumbo beligerante de Laporta en 2025 obedecía a la necesidad de minimizar la pena de la UEFA. El abogado catalán empezó a tender puentes y abandonó el proyecto de la Superliga, cada vez más incierto. El reencuentro amistoso del máximo dirigente barcelonista con Ceferin y Al-Khelaifi en el palco de Montjuïc para un Barça-PSG (1-2) certificó la paz entre instituciones, el 1 de octubre de 2025.

Joan Laporta, Aleksander Ceferin y Nasser Al-Khelaïfi, en el palco de Montjuïc durante el Barça-PSG

Joan Laporta, Aleksander Ceferin y Nasser Al-Khelaïfi, en el palco de Montjuïc durante el Barça-PSG EFE

Días más tarde, Laporta acudió en calidad de invitado a la asamblea general de la ECA en Roma y escenificó la reconciliación mediante un abrazo a Al-Khelaifi, anfitrión de dicha cumbre. De vuelta a 2026, el ejecutivo catarí ha desgranado en The Forum, un evento organizado por Apollo y el Atlético de Madrid, su papel de mediador para acercar posturas entre la UEFA, el Barça y el Real Madrid.

Joan Laporta y Aleksander Ceferin, en un fotomontaje con el Spotify Camp Nou de fondo

Joan Laporta y Aleksander Ceferin, en un fotomontaje con el Spotify Camp Nou de fondo MONTAJE CULEMANIA

"Al Barça y al Madrid les pregunté, ¿queréis la paz? 'Sí, pero no sabemos cómo conseguirla'. Era cuestión de remangarse. Fue muy duro, pero todos sabían lo que el otro quería. Lo pusieron sobre el papel y se prometieron conseguirlo. Esta paz va a ayudar a todos; las ligas, los clubes, las competiciones UEFA, las selecciones...", ha manifestado Al-Khelaifi.