El presidente del Barça, Joan Laporta, y el vicepresidente deportivo, Rafa Yuste, durante el Inter-Barça

El presidente del Barça, Joan Laporta, y el vicepresidente deportivo, Rafa Yuste, durante el Inter-Barça EFE

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El plan que no activó Laporta para evitar cinco años de problemas con el Fair Play

El FC Barcelona todavía no ha regresado a la norma 1:1 de la Liga, después de que el abogado catalán tomara el relevo de Josep Maria Bartomeu en 2021

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El FC Barcelona continúa en el hollo, aunque ya asoma la cabeza. El club azulgrana, pasados los cinco años desde que Joan Laporta tomara el relevo de Josep Maria Bartomeu el 7 de marzo de 2021, sigue fuera de la norma 1:1 de la Liga, aunque, en palabras del tesorero del abogado catalán, Ferran Olivé, ya solo faltan unos 12 millones de euros para regresar a la normalidad financiera.

Con el Fair Play, la patronal que comanda Javier Tebas pretende que los clubes no se gasten mucho más de lo que ingresan y, durante este lustro, el Barça no ha sabido cerrar un ejercicio con beneficios, a excepción de la temporada de las famosas palancas. Y esto tiene una explicación.

El impacto del coronavirus

La institución culé, desde la temporada 2013-14, encadenó varias campañas sin perder dinero, pero todo se echó a perder en la 19-20, con la pandemia. Josep Maria Bartomeu había presupuestado 1.059 millones de ingresos y 1.029 de pérdidas. Con los cuatro meses de coronavirus, el Barça generó unos 855 kilos, unos 200 menos de lo esperado, y naufragaron 955 millones.

Josep Maria Bartomeu anuncia su dimisión como presidente del Barça en octubre de 2020

Josep Maria Bartomeu anuncia su dimisión como presidente del Barça en octubre de 2020 FCB

El resultado antes de impuestos terminó siendo de -128 kilos. Los números se agravaron en la temporada 2020-21, cuando los 12 meses estuvieron marcados por la pandemia. El Barça ingresó 631 millones y registró 853 millones de pérdidas, dejando un resultado de -222 millones. Y a ello se le sumó la cuantía provisionada por Laporta cuando ganó la elecciones por segunda vez.

Prorratear las pérdidas

El efecto de las provisiones fue de 283 millones, inflando las pérdidas, en -481 millones después de impuestos, tal y como constató la patronal. El camino del Barça podía haber sido muy distinto. Bartomeu tenía un plan para que el impacto no fuera tan negativo.

Bartomeu y Tebas en un acto de la Liga

Bartomeu y Tebas en un acto de la Liga EFE

La Liga permitía a los clubes prorratear esas provisiones durante los próximos cinco años, como si se tratara del fichaje de un futbolista y su amortización. Esos 283 millones que se asumieron de golpe, y perjudicaron inmediatamente al Fair Play, podían haber sido 56,6 millones por campaña durante el lustro que estaba por venir. Laporta no activó el plan que Bartomeu tenía en mente.

El negocio digital fallido

El abogado catalán no ha logrado superar este decalaje en los cinco años de mandato. Consiguió un superávit en la temporada de las palancas, en la que todavía estaban permitidas por la Liga. El problema es que, del dinero previsto, solo se ingresó una parte --y todavía faltan unos 130 millones-- de los 200 kilos que varias empresas se comprometieron a invertir en Barça Studios. Así es cómo el agujero no se ha podido tapar durante este tiempo.

Foto de las instalaciones de Barça Studios

Foto de las instalaciones de Barça Studios FCB

El Control Financiero de la Liga llegó a asegurar, en octubre de 2021, con Laporta ya al mando, que la deuda neta "venía reflejando una posición mucho más favorable que la media de los clubes" y que la entidad estaba "cumpliendo con el Reglamento de Control Económico". También que el coste de la plantilla hasta la 2019-20 "había estado dentro del límite", ubicado en un 70% de los gastos totales de un club.

La Liga apoya a Bartomeu

La Liga aseveró que el "impacto del coronaviurs" había "conllevado un acusado descenso de la cifra de negocios y beneficios por traspaso" y que "el resultado" se había "visto afectado significativamente" por los 283 millones --"un 60% de las pérdidas totales de 481 millones"--. Era "el reflejo del deterioro de valor de mercado de la plantilla, así como por provisiones atípicas".

Neymar y su padre en un juicio a petición de la Fiscalía

Neymar y su padre en un juicio a petición de la Fiscalía EFE

Los números rojos del Barça hubieras sido menores si no se hubiera deteriorado el valor de muchos jugadores, una cuantía que se cifró en unos 138 millones, y si no se hubieran previsto 90 kilos en provisiones judiciales. Por aquel entonces, hacía falta avalar y, para no tener que pagar supuestas pérdidas con patrimonio personal, a la junta directiva le interesaba luego tener este dinero para optar a beneficios.

Práctica habitual entre presidentes

El plantel pasó de costar 597 millones a 459 y, de los 90 millones en provisiones, la mitad eran relativos a inspecciones de Hacienda y los otros a costas de los juicios abiertos con Neymar, entre otros. Todo lo que fuese ganar juicios o revalorizar a los jugadores podría ser apuntado como beneficio. Sin embargo, Laporta devaluó la plantilla a placer y, luego, se vio obligado por los auditores a depreciar Barça Studios, un negocio que tasó en 408 millones.

Las pérdidas, entonces, no cesaron. Podrían haber sido menores si el abogado barcelonés hubiese optado por seguir el plan de Bartomeu y haber prorrateado el despilfarro provocado por el coronavirus en cinco años, pero, como todo presidente, quiso dejar a su predecesor en mal lugar.