El Barça va bien. Al menos, deportivamente. No está claro que sus cuentas estén muy saneadas, pero Joan Laporta cree que lo tiene todo atado y bien atado para ser reelegido presidente. Dimitirá el lunes para comenzar una nueva carrera electoral en la que no espera grandes obstáculos. De momento ya ha derrotado dos veces a sus rivales en las urnas y perdió los comicios de 2015. Y cambiará de chip tras entregarle al presidente interino, Rafa Yuste, la insignia comemorativa de sus 50 años de socios.
Laporta, oficialmente, convocará las elecciones a la presidencia del Barça el 9 de febrero. Una parte de la junta directiva dimitirá y el resto asumirá las riendas del club hasta el 1 de julio. Los socios serán convocados para elegir al nuevo presidente el 15 de marzo.
Yuste y Cubells
Rafa Yuste, actual vicepresidente primero, será el presidente interino del Barça, mientras que Josep Cubells, responsable de la sección de baloncesto, asumirá el cargo de vicepresidente. Ambos son personas muy próximas a Laporta. De su total confianza.
Josep Cubells, Joan Laporta y Rafa Yuste asisten a la derrota del Barça de basket en el clásico de Euroliga contra el Real Madrid
Los directivos Xavier Barbany, Alfons Castro y Àngel Riudalbas completarán la cúpula provisional de cinco integrantes hasta el 30 de junio de 2026. Directivos menos mediáticos como Josep Maria Albert y Sisco Pujol también se barajan como otros miembros de la junta temporal.
Fort y Olivé
Laporta, en cambio, hará campaña con Elena Fort, vicepresidente institucional, y Ferran Olivé, tesorero y persona clave en la recuperación económica de la entidad.
Elena Fort atiende a los medios de comunicación tras la reunión de la Junta Directiva en el Monasterio de Sant Cugat del Vallès
A partir del lunes, Laporta cambiará de chip. Llegará el momento de reivindicar su obra para ganar unas elecciones en las que parte como claro favorito. Ni Víctor Font, ni Xavier Vilajoana ni Marc Ciria parecen preocupar demasiado al abodo barcelonés.
El apoyo de Hansi Flick
En su campaña, Lapora presumirá de títulos, sobre todos de los conseguidos por el Barça de Hansi Flick. También alardeará de ser el presidente que ha activado la transformación del Spotify Camp Nou y proclamará que el club está mucho mejor, económicamente, que hace cinco años.
Hansi Flick, preocupado, en el Barça-Mallorca
Flick es, posiblemente, la carta más ganadora de Laporta. El técnico, recientemente, condicionó su futuro en el Barça al resultado de las elecciones. Está muy comprometido con el actual presidente y no descarta la opción de prorrogar su contato hasta 2028. "Conmigo, Flick será el técnico del Barça hasta que quiera", dijo esta semana el máximo dirigente.
La Masía y Lamine Yamal
Laporta tiene buena baraja. También alardeará del reconocimiento internacional que tiene la Masía y, sobre todo, Lamine Yamal. El delantero de Rocafonda es uno de los futbolistas más mediáticos de todo el mundo. Es el nuevo Leo Messi, de quien no se sabe si tomará parte en las elecciones. La fractura con el crack argentino es la mayor preocupación de Laporta.
Lamine Yamal celebra su golazo en el Barça-Mallorca con Alejandro Balde
Único presidente del Barça que ha ganado dos Champions, Laporta sueña con ser el presidente que inaugure el nuevo estadio. Con todo a su favor, optará por una campaña tranquila, conservadora, en la que no se esperan grandes promesas. Tampoco quiere prodigarse en debates electorales. Si acaso, uno en TV3 y poco más.
Las secciones
Laporta, de momento, deja al Barça en lo más alto de la clasificación en la Liga y en las semifinales de la Copa. También va bien el fútbol femenino y el balonmano. El baloncesto, en cambio, vive tiempos difíciles por los recortes de un club con mucho escaparate, pero con muchos problemas internos. El actual presidente, sin embargo, tiene buena mano y, sobre todo, un discurso que llega al socio.
