Sandro Rosell, en una imagen de archivo | REDES

Sandro Rosell, en una imagen de archivo | REDES

Palco

El capellán de Soto del Real defiende la inocencia de Rosell

El expresidente del Barça estuvo más de dos años en prisión preventiva, antes de ser considerado inocente

5 mayo, 2020 19:05

El caso de Sandro Rosell debe sin duda llamar a la reflexión política y judicial. El expresidente del Barça fue detenido el 24 de mayo del 2017, después de un año de investigación por parte de especialistas en delincuencia económica. El caso pasó entonces a ser instruido por la magistrada del Juzgado Central de Instrucción 3 de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, quien acordó su prisión preventiva, al entender que había riesgo de fuga.

La Fiscalía acusaba a Rosell de participar en el blanqueo de 20 millones de euros de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), considerando que podría haberse quedado con al menos 6,5, en intermediación de contratos como el del 2006, en el que la CBF cedió a una compañía de Arabia Saudí los derechos audiovisuales de 25 partidos de la selección por 27 millones de euros.

Una foto de Sandro Rosell durante el primer día de juicio / EFE

Una foto de Sandro Rosell durante el primer día de juicio / EFE

Una foto de Sandro Rosell durante el primer día de juicio / EFE

En este sentido, la jueza instructora vio con claridad los indicios de delito, que la llevaron a meter en prisión a Rosell de forma preventiva (la Fiscalía pidió una condena de 11 años). Rosell pasó 22 meses en la cárcel de forma preventiva, hasta que finalmente fue absuelto por la Audiencia Nacional. Ahora, el expresidente culé clama venganza, en forma de indemnizaciones y también de forma pública. 

El capellán de Soto del Real le defiende

No son pocos los amigos que hizo Rosell en la cárcel de Soto del Real. Entre ellos, el capellán Paulino Alonso, que se conviritó en su "amigo del alma" dentro de las paredes de la cárcel. Una etiqueta que no acaba de entender el Padre Paulino, tal y como reconoció en una entrevista a Radio Marca. "Yo no he hecho nada distinto con él. No me he sentado en un despacho directamente a hablar de tú a tú con él. No sé qué ha visto en mí: si mi cercanía, mi forma de ser, mi trato con los internos, que le ha llevado a cogerme este cariño impresionante. Pero no sé por qué. Le he tratado igual que a los demás, como a todos, sin ninguna distinción. Y quiero dejarlo claro porque alguno puede pensar que he hecho alguna distinción. Le he tratado como a todos" aseguró. 

Eso sí, no tardó en defender a Rosell, y afirmar que cree en su inocencia. "Rosell siempre ha dicho que era inocente. El primer día que hable con él en el módulo me dijo que estaba deseando que saliera el juicio porque en ese momento se iría a la calle, se iba en libertad. Yo le creí y para mi sorpresa nada más empezar el juicio salió en libertad, al acabar el juicio quedó absuelto. No sé por qué lo tenía tan claro, imagino que porque es consciente de no haber hecho nada. Yo le creo."

Sandro Rosell a su salida de prisión / EFE

Sandro Rosell a su salida de prisión / EFE

Sandro Rosell a su salida de prisión / EFE

Además, también reconoció que, pese a considerar que era inocente, nunca perdió la sonrisa ni mostró rencor por la decisión. "Cuando uno está injustamente en la cárcel genera dentro rencor porque está viviendo una situación muy dura y muy difícil de la cual no es culpable y por la que no tiene que estar en prisión. Distinto es cuando alguien ha hecho algo y está cumpliendo condena. Es verdad que Sandro no demostraba ese rencor, lo llevaba por dentro. Estaba siempre con una sonrisa, siempre estaba abierto a hablar con todos. Todo el mundo le quería porque no demostraba ningún rencor. Era una persona amable, capaz de transmitir alegría, de sonreír. Y eso es lo difícil cuando estas en prisión injustamente. Yo jamás le note ese rencor. Es lógico que lo tenga después de dos años en prisión injustamente. No soy yo quien lo tengo que decir porque como cristiano lo mejor es olvidar y perdonar pero como persona el rencor está dentro", sentenció.