“Pensaba que contigo iba a envejecer… La vida es una fiesta que un día termina, y fuiste tú mi baile inolvidable… Tú me enseñaste a querer”. Alexia, la gran capitana del Barça, también marcha del club al que ha amado desde pequeña. Al despedirse declaró estar llena de amor. Igual que el público que asistió a su último partido vestida de azulgrana, y soñaba como expresan esas letras de la canción de Bad Bunny. Nadie, como sucedió con Leo Messi, hubiera imaginado que un día llegaría el adiós de la mejor jugadora que ha tenido este equipo. Ella nos enseñó a querer el fútbol femenino con su calidad y dentro de un equipo maravilloso. Pero es verdad que la vida es una fiesta que un día termina. Y la vida de Alexia como icono del fútbol femenino barcelonista ha acabado.
Puede que el presidente Joan Laporta siga pensando que en el Barça no hay nadie imprescindible. También lo sostuvo Gerard Piqué y hasta la propia Alexia lo declaró en una ocasión. Pero no deja de ser llamativa la salida de tantas jugadoras del equipo después de su reelección. Algunas de esas salidas son necesarias, pero esta de Alexia o la de Xavi Pascual, como la de Messi, resultan dolorosas. Ningún aficionado quiere ver a su ídolo frustrado, pero sí que le gustaría verlo acabar su carrera en el club que ama.
Y otra vez me viene a la cabeza esa otra letra pegadiza del reguetonero de moda cuando canta eso de “debí tirarte más fotos cuando te tuve, y darte más besos y abrazos las veces que pude”. Más de un aficionado la cantaría. Con Alexia, el fútbol femenino ha sido todo un baile inolvidable.
