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Lewandowski se despide del Camp Nou

Lewandowski se despide del Camp Nou EFE

Hablemos del Barça

Llega el momento de las despedidas

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Robert Lewandowski se despide del Barça después de cuatro temporadas en las que ha desmontado todos los prejuicios. Muchos aseguraron que llegaba a Barcelona para retirarse y vivir los últimos años de una carrera irrepetible disfrutando del sol de Cataluña. Pero la realidad ha sido otra bien distinta, Lewandowski ha firmado números de leyenda y registros a la altura de los mejores delanteros del club.

Además, todavía hay un factor que agranda más su legado; lo ha logrado en un Barça joven, en construcción y lejos de su mejor versión institucional y deportiva. En uno de los momentos más delicados del club, Lewandowski no esquivó el reto y asumió responsabilidades, lideró al equipo desde la experiencia y dio ejemplo en el día a día. Su comportamiento ha sido impecable, el de un profesional ejemplar y un líder al que no se le puede reprochar absolutamente nada. Nada de nada. Todo lo contrario, lo ha dado todo y más por este escudo. ¡Incluso consiguió que Szczesny volviera de su retiro dorado en Marbella!

Cierto es que esta última temporada ya se le ha visto más cansado, con menos hambre que en sus mejores años pero si hubiera querido continuar, también habría podido hacerlo. Y sí, también habría seguido marcando goles, porque los killers en serie nunca olvidan el oficio.

Robert Lewandowski no sólo ha sido un extraordinario goleador, también ha sido un auténtico depredador del área que apostó por el Barça cuando nadie quería hacerlo. Gracias Robert y mucha suerte. Te estaremos eternamente agradecidos.

Marc Casadó, en la rampa de salida

Hay salidas que se entienden con la cabeza, pero que cuestan digerir con el corazón. Y la de Marc Casadó podría ser una de ellas.

Las informaciones que circulan en los últimos días apuntan a un escenario cada vez más probable: el Barça escuchará ofertas por un Casadó que podría acabar haciendo las maletas este mismo verano.

Aunque duela decirlo, probablemente es una operación que el club debe contemplar por varios motivos. Por un lado, por la cuestión económica ya que el Barça necesita ingresar dinero, y por otro, también por una cuestión estrictamente futbolística. Casadó ha dejado momentos de carácter, intensidad y compromiso, pero su rendimiento y su impacto no han tenido la progresión que se esperaba.

Esto no quita que Casadó representa unos valores que no pueden cuantificarse con dinero. Su amor por el Barça es 100% puro y verdadero. Es un chaval de la Masía, un futbolista que siente el escudo, que entiende qué significa esta camiseta y que la defenderá hasta el último minuto.

Quizá por esto, su salida será de las que hará más daño este verano. Porque a veces, el fútbol moderno, obliga a vender jugadores que son parte de tu identidad y Casadó es uno de ellos. Casadó es parte del escudo.

'Good bye', Pep

La marcha de Guardiola del City no es sólo el fin de una etapa; también es el cierre de un capítulo irrepetible del fútbol inglés.

Durante diez años, Guardiola no se ha limitado sólo a ganar. Pep ha vuelto a ir más allá y ha cambiado la forma de entender el juego en la liga más vertiginosa, más física y más complicada del mundo. Y sí, lo ha hecho con su estilo, con sus ideas, con la pelota y con la pausa.

Los 20 títulos conseguidos explican sus éxitos pero no son suficientes para explicar la huella que deja en Manchester. Su City ha sido una obra de arte y ha supuesto un antes y un después en la historia del club. Guardiola deja mucho más que trofeos en las vitrinas del Etihad y veremos si sus sucesores son capaces de continuar con su filosofía como él hizo con la de Cruyff.

¿Y a partir de ahora qué? Pues mucha suerte donde quiera que vaya porque después de una década dominante en Inglaterra se ha ganado un descanso y hacer lo que quiera con su futuro. Guardiola puede despedirse del Manchester City con la conciencia más que tranquila después de haberse pasado el juego una vez más.