Menú Buscar
Una foto de unos agentes de la policía municipal de Madrid / Europa Press

Los policías que insultaron a Carmena declaran que "el chat era privado"

ninguno de los agentes ha negado ni el contenido del chat ni los mensajes en los que se llamaba a la alcaldesa madrileña "vejestorio despreciable"

4 min

Seis policías municipales de Madrid que formaban parte del grupo de WhatsApp en el que se insultó a la alcaldesa Manuela Carmena de forma reiterada han defendido este jueves ante el juez que se trataba de un "chat privado", si bien no han negado jamás el contenido del mismo.

Entre los agentes que han declarado esta tarde como testigos ante se encontraban Julián Leal, exportavoz del sindicato CPPM mayoritario en la Policía Municipal; y Carlos Bahón, presidente de la Asociación de Policía Municipal Unificada (APMU). Ambos representantes sindicales estaban en el grupo de mensajes electrónicos porque su origen fue laboral, concretamente para abordar posibles cambios en el turno de noche, denominado "10 años y turno de noche".

Tanto ellos como sus cuatro compañeros han destacado que se trataba de un "chat absolutamente privado" y, por tanto "sin relevancia pública", independientemente del número de personas que formaran parte de él, que sobrepasaba el centenar de usuarios.

"Todo lo que allí se decía no podía difundirse"

Otras fuentes han informado a la agencia Efe que los policías han contado al juez que había "normas no escritas" que contemplaban que "todo lo que allí se decía no podía difundirse", es decir, que los miembros tenían la "firme creencia de que todo quedaba en el grupo". Y han querido dejar claro que los 60 administradores del grupo de WhatsApp "solo aceptaban como miembros a policías municipales del turno de noche", negando la existencia de terceras personas en el grupo.

Ahora bien, ninguno ha negado ni el contenido del chat ni los mensajes en los que se llamaba a la alcaldesa madrileña "vejestorio despreciable" y se decía que "lo que es terrible es que ella no estuviera en el despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros", entre otros mensajes en los que también se alababa a Hitler, se hacía apología del nazismo y se vejaba a los inmigrantes.

Lo que sí han subrayado es que todas estas expresiones no se entendían como ofensivas ni se vertían con el ánimo de ofender, pues eran comentarios jocosos entre amigos y conocidos, añaden las fuentes. Además, los testigos han admitido en su comparecencia –a la que no ha asistido el fiscal ni el letrado del Ayuntamiento–, que no se expulsaba a ninguna persona del chat pese al tono de los mensajes, lo que podría abrir la puerta a una posible inhabilitación.

Delito de fomento o incitación al odio

Por otra parte, el letrado del agente que denunció los hechos ha pedido al juez la declaración como testigo del responsable de CCOO en la Policía Municipal, Emiliano Herrero, quien presentó una denuncia porque en el chat se vertían amenazas contra él y contra la veintena de candidatos de la lista electoral de Comisiones.

El Ayuntamiento identificó a los tres agentes autores de las amenazas al policía denunciante, conocido como "Ronin 47", les suspendió temporalmente y les retiró el arma.

Ya el 4 de diciembre, el magistrado instructor dictó un auto en el que consideraba que los comentarios vertidos en el chat pueden ser constitutivos de delitos de fomento o incitación al odio, y de delitos de injurias a la autoridad –por lo referido a Manuela Carmena–, y a particulares, por los insultos a los periodistas Ana Pastor y Antonio García Ferreras.