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Una mujer madre de dos hijos gemelos / CG

Una mujer mata a sus dos gemelos con veneno y agua hirviendo

Uno de los pequeños sobrevivió a la tortura, y la madre terminó clavándole un cuchillo en la cabeza: "No me dejaban dormir. Me rendí y dejé de preocuparme. No me importaban"

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Una mujer de 23 años ha sido detenida como principal sospechosa de la muerte de sus bebés, dos gemelos de seis semanas de edad. Los envenenó y los hirvió. La supuesta autora de los hechos, Danezja Kilpatrick, reconoció haber acabado con su vida al ser arrestada por los agentes de policía, y ha sido acusada de dos cargos de asesinato en primer y segundo grado.

Los hechos tuvieron lugar el pasado jueves 22 de abril en el barrio de Queens, en Nueva York, y los cuerpos de los menores fueron hallados en el interior de su apartamento cuatro días después de su muerte. La fiscalía ha hecho públicos los detalles de cómo la joven acabó con sus vidas y el motivo de su decisión: "Los bebés no me dejaban dormir".

Los envenenó antes de hervirlos

La hermana de Danezja Kilpatrick fue la que hizo saltar todas las alarmas, al visitar a la acusada y notar que "algo no iba bien" con solo entrar en el domicilio: "Algo me daba malas vibraciones... No había ropa de bebé, ni biberones", reconoció la tía de los recién nacidos.

Según el escrito de la fiscalía, la joven puso desinfectante en los biberones de los pequeños y luego los metió en la bañera, donde vertió agua hirviendo sobre ellos. Uno de los niños dejó de moverse al instante, la madre lo envolvió y lo introdujo en una bolsa de plástico negra que guardó debajo del fregadero de la cocina. Pero con el otro hijo fue un paso más allá.

"No me importaban los bebés"

Las autoridades aseguran que el segundo bebé sobrevivió al agua hirviendo, y la mujer acabó por la vía rápida: los agentes lo encontraron boca abajo, con un cuchillo clavado en la cabeza. Así lo describe el acta judicial, donde también señalan que convivió con sus cuerpos durante cuatro días.

Al ser arrestada por la policía de Nueva York, Danezja Kilpatrick declaró que lo hizo porque los bebés no la dejaban dormir, y más tarde reconoció haberlos envenenado: "Me rendí y dejé de preocuparme. No me importaban los bebés, por eso los envenené", aseguró la joven.