Un perro abandonado permanece en una perrera de Barcelona / EFE

Un perro abandonado permanece en una perrera de Barcelona / EFE

Sucesos

Un juez clausura los locales de un empresario por torturar a animales para vender su sangre

Supuestamente, el hombre sometía a los perros a "prácticas dolorosas y crueles hasta causarles la muerte"

18 julio, 2022 15:11

La protectora de animales El Refugio ha solicitado prisión provisional para el empresario de Humanes. Luis Miguel V. F. ha sido acusado de torturar animales para vender su sangre. Además, sus ilícitos ingresos han sido intervenidos para ser investigados. 

Supuestamente, el dueño del mercantil comercializaba presuntamente con la sangre de los animales que tenía a su cargo, en su mayoría perros. Según el fiscal, el empresario sometía a los animales "a prácticas dolorosas y crueles" para extraerles gran parte o la totalidad de su volumen sanguíneo "sin lograr reponerlo adecuadamente hasta causarles la muerte".

Mala praxis

La investigación de la Fiscalía comenzó a raíz de un atestado remitido por el Área de Investigación del Puesto de Arroyomolinos por un presunto delito de maltrato animal con ocasión de la mala praxis que se estaría llevando a cabo.

Lo que pretendía hacer el hombre con estas macabras prácticas era vender ilegalmente el plasma de los animales a las clínicas veterinarias de toda España, así como a otros países de la Unión Europea.

Medidas cautelares

Por ahora, se ha acordado como medidas cautelares la clausura temporal de los locales donde se realizaba la actividad delictiva, así cómo la suspensión de actividades sociales. En un primer momento, el hombre se negó a declarar, por lo que será llamado en las próximas semanas para tomarle declaración. 

Así las cosas, el Refugio está personado como acusación particular en la causa abierta y ha solicitado su prisión provisional, así como el comiso de sus bienes y los ingresos de la actividad. A parte de la detención de Luis Miguel V. F., como parte positiva, fueron rescatados 240 animales, en su mayoría galgos, que se encontraban en malas condiciones.