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Vehículo de la Policía Nacional en el que trasladaron al hombre que agredió a su compañero de trabajo / EP

Un hombre deja tetrapléjico y en coma a su compañero de trabajo al discutir por una broma

La víctima, de 49 años, se encuentra en estado vegetativo debido a los fuertes golpes que le propinó tras un comentario sobre su orientación sexual

6 min

El Ministerio Público solicita una condena a ocho años de cárcel, así como la prohibición de acercarse a menos de 500 metros o comunicarse con la víctima durante 10 años, a un hombre que dejó en coma vigil --abre los ojos, pero no es capaz de relacionarse ni obedecer órdenes--, tetrapléjico y en estado vegetativo a su compañero de trabajo.

El acusado lo agredió tras una broma entre amigos que no le gustó nada, al poner en duda su orientación sexual: "Si crees que soy homosexual, déjame a tu mujer y te lo demuestro", le dijo el individuo antes de propinarle una paliza que le dejó gravísimas lesiones en la cabeza.

No hubo testigos de la agresión

La Audiencia Provincial de Málaga juzgará el lunes 31 de mayo unos hechos que tuvieron lugar la madrugada del 31 de diciembre de 2018 en la avenida del Mercado de Marbella, donde una broma entre compañeros de trabajo acabó de la peor forma posible. La víctima, un hombre de origen magrebí que ahora tiene 49 años, fue hallada inconsciente sobre el asfalto, herido junto a su coche arrancado y estacionado encima de la acera.

Nadie vio nada, ni a nadie, pero los agentes tuvieron claro desde el primer momento que fue agredido por alguien. El hombre ingresó en el hospital en estado crítico, debido a las gravísimas lesiones que presentaba en la cabeza, y nunca recuperó el conocimiento. Pese a que no podían contar con su testimonio, el Grupo de homicidios de la Policía Nacional se hizo cargo de la investigación desde entonces.

El acusado reconoció los hechos

Los agentes lo identificaron, y descubrieron que era cocinero en el Monkey Club un restaurante del hotel Puente Romano y del hotel Nobu. Esa noche fue a trabajar y se marchó camino a casa, pero algo hizo que detuviera el coche y se bajara del mismo. Entonces, durante la reconstrucción del viaje, supieron que el agredido viajaba junto a otros tres compañeros de trabajo.

A la mañana siguiente, los policías fueron a buscar a los sospechosos, pero solo uno de ellos tardó algo más que el resto en llegar: el ayudante de cocina, un joven de 24 años y nacionalidad colombiana que tenía el quinto metacarpiano de la mano roto. Además, el mismo hombre reconoció a uno de los empleados que esa misma noche se había discutido y peleado con la víctima, aunque en su versión siempre asegura que lo dejó apoyado en el coche y en buen estado.

Así se originó la pelea, según el acusado

La Policía Nacional lo detuvo esa misma tarde como principal sospechoso de la agresión, acusado por homicidio en grado de tentativa. Según las pesquisas policiales, en el vehículo se gastaron algunas bromas y parece ser que la víctima y el acusado empezaron a picarse entre ellos. Una vez se apearon del coche sus dos compañeros, la discusión subió de tono.

El joven admitió que, ante los comentarios de su compañero, le dijo que si creía que era gay, que le dejase a su mujer. Ese fue, según la única versión del suceso, el detonante de la pelea. Una agresión en la que fiscalía señala que le propinó varios puñetazos en la cabeza y en la cara "con la intención de acabar con su vida", y abandonó el lugar dejándolo tirado y malherido.

Casi acaba con la vida de la víctima

La víctima sufrió un traumatismo craneoencefálico con pérdida de conocimiento, fractura de la bóveda craneal con hemorragia interna, deformidad en la mano derecha, fractura de la mandíbula y traumatismo facial. Tras varias intervenciones quirúrgicas, ha quedado en coma vigil, en estado vegetativo y con una tetraplejia de origen cerebral, además de pérdida de sustancia ósea craneal.

Por ello, además de la pena de prisión, el Ministerio Público pide una indemnización de 392.000 euros por las secuelas y 24.000 euros para sus cuidados --por cada año que permanezca en estado vegetativo--. Sin embargo, la familia de la víctima, pide elevar la indemnización hasta el millón de euros y reclama 50.000 euros anuales para los cuidados que requiera el paciente.