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Jamal /CD

Continúa la búsqueda de Jamal, el empresario secuestrado por ocho falsos policías en Marbella

Los investigadores apuntan a que el rapto del neerlandés estaría relacionado con una operación de narcotráfico

3 min

El 24 de agosto de 2020, el empresario neerlandés Jamal O. era secuestrado en Nueva Andalucía, en Marbella, tras salir a cenar con su mujer y un grupo de su estrecha confianza. De vuelta a casa, su coche fue bloqueado repentinamente por dos vehículos.

Al grito de “alto”, ocho hombres vestidos de policía sacaron al hombre de su vehículo y lo metían, a golpes, en el interior de uno de los dos todoterrenos que les dieron la orden de detenerse. La dureza de la agresión fue incluso grabada por varios testigos, que se encontraban en la vía, sorprendidos por lo violento de la escena. Desde entonces, su mujer y sus hijos no han vuelto a saber nada de él.

El peor de los desenlaces

Tras más de un año sin noticias del paradero de Jamal, la Policía Nacional advierte a la familia de que se preparen para el peor de los desenlaces. Han pasado muchos meses desde que se produjo el secuestro y nadie ha recibido una señal de vida del holandés. "La familia está desesperada", aseguran fuentes del entorno.

Si bien las pesquisas podrían reactivarse en los próximos días tras darse a conocer la existencia de una grabación realizada en un caso de narcotráfico. Los audios revelan que pocos días antes del rapto, dos individuos vigilaban a una persona cuyas características coinciden "a la perfección" con los del desaparecido.

Giro en la investigación

Entre los principales elementos que indicarían que la víctima era el empresario, se encuentran que el sujeto investigado era "poseedor de vehículos de alta gama como Bentley, Rolls-Royce y Mercedes G de color negro muy reconocible” con la tapicería amarilla. Cuanto a la identidad de las dos personas que habrían estado espiando al holandés, del informe policial ha trascendido que uno de ellos se trata de un buscavidas, mientras que él otro sería un tipo procedente de los Países Bajos, a quien los investigadores han denominado “X”.

Así las cosas, la investigación da ahora un giro de 180 grados: los agentes consideran ahora que el secuestrado sería una persona relacionada con operaciones de narcotráfico. Algo que su familia niega en rotundo, alegando que nunca ha estado detenido en ningún país del mundo.