Tremenda la sorpresa que se ha llevado una madre al descubrir vía WhatsApp que su hija se prostituía y no sólo eso, sino que era víctima de la explotación sexual.

Los hechos han sucedido en Almería y ha acabado en una operación de la Guardia Civil en la que los agentes han liberado a cinco menores de una red de prostitución infantil y ha detenido a diez personas, entre ellas la presunta proxeneta de estas adolescentes, por delitos de prostitución de menores, explotación sexual, corrupción de menores y abuso y agresión a menores.

Primeros indicios

La investigación arrancó en junio de 2020, tras la denuncia de la madre de una de las menores. La progenitora leyó en el móvil de su hija menor de edad una serie de mensajes de WhastApp que revelaban un comportamiento extraño. Un hecho que reportó a las autoridades.

Las pesquisas policiales revelaron que su hija no era la única, sino que ella y otras cuatro chicas, eran prostituidas por una mujer que había tejido una red de clientes a través de anuncios publicados en Internet.

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La mujer mayor de edad se valía de una relación de amistad con las menores para explotarlas sexualmente con clientes que buscaba a través de páginas web de contactos y de chats de contenido sexual.

Algunos de los clientes estuvieron solicitando servicios de las menores con una frecuencia semanal durante dos años, ya que comenzaron a ser prostituidas en 2019, cuando tenían las edades de 13, 15 y 16 años.

Investigación

La operación Terciaria reveló que la supuesta explotadora cobraba más de la mitad del dinero que las víctimas percibían por la realización de cada uno de los servicios de prostitución, y en algunas ocasiones trasladaba personalmente a las menores hasta el lugar del encuentro con los clientes.

La operación ha sido desarrollada en tres fases. En la primera se procedió a la detención de la proxeneta como presunta autora de los delitos continuados de prostitución de menores, explotación sexual y corrupción de menores. Esta mujer ingresó en prisión y los menores fueron puestos a disposición de sus familias, informándoles de las actividades de las que estaban siendo víctimas. En la segunda fase se ha detenido a los dos miembros más activos de la red, los cuales llegaban a mantener hasta tres encuentros semanales con las menores. Finalmente, en la última fase se detuvo al resto de miembros de la red de clientes. Las diligencias instruidas por la Guardia Civil, junto con los detenidos, fueron entregadas en el Juzgado de Instrucción número 2 de Almería.