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Rubén Sánchez Montesionos / INSTAGRAM

El sorprendente cambio físico de Rubén Sánchez Montesinos al volver de 'Supervivientes 2022'

El novio de Enrique del Pozo ha perdido 16,9 kilos durante las tres semanas y media que ha estado en Honduras

3 min

Rubén Sanchez Montesinos ha sido el segundo expulsado definitivo de esta edición de Supervivientes. El novio de Enrique del Pozo fue el primer parásito en convivir solo en Playa Paraíso y, mientras la primera vez al público decidió expulsar a Charo Vega, esta van han decidido que se quede Ainhoa Cantalapiedra.

El culturista pone rumbo de vuelta a España para encontrarse con su familia y su chico, pero no sin antes mirarse en el espejo y ver el sorprendente cambio físico que ha experimentado en sus tres semanas y media en Honduras

Rubén Sánchez Montesinos en 'Supervivientes 2022' / MEDIASET
Rubén Sánchez Montesinos en 'Supervivientes 2022' / MEDIASET

Ha perdido mucho músculo

Rubén entró en la isla protagonizando fuertes enfrentamientos con sus compañeros por la comida, ya que por su condición necesitaba comer casi 3.000 kcal al día. Sin embargo, se vio con un panorama muy diferente en los Cayos Cochinos, ya que tenía que compartir sus alimentos con los otros supervivientes y apenas tenían de dónde sacarlo; y menos cuando se quedó él solo.

Es por eso que no ha podido evitar la cara de sorpresa al conocer que ha perdido 16,9 kilos en tres semanas y media. "Ala, ¿este soy yo? Ahora puedo ser modelo en la pasarela Cibeles", ha comentado risueño. Lo primero que ha visto ha sido que ha perdido la mayor parte del músculo, al ser una de las partes que más cultivaba. 

Vuelta a la vida civilizada

"La goma del calzoncillo se me cae y todo, no tengo ni culo", ha comentado entre risas. Un cuerpo y un peso que ahora tendrá que recuperar poco a poco y que seguirá cultivando. Para empezar, ya disfrutó de un completo desayuno con la figura a tamaño real de Enrique del Pozo.

Además, como ya superviviente reincorporado en la sociedad, ha gozado de su primera ducha como civilizado: "Agua calentita y dulce. Madre mía... es agradable y fortificante. Champú después de tres semanas y media como superviviente... No me lo creo. Es una maravilla".