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Rocío Carrasco / MEDIASET

Rocío Carrasco responsabiliza a Gloria y Amador Mohedano del divorcio de su padre con la Jurado

Rociito llora todavía por la separación de sus padres y asevera que "la profesión no acaba con su matrimonio"

3 min

Amador y Gloria Mohedano son ahora una piña pero Rocío Carrasco asegura que nunca vio una relación muy buena entre ellos. Todo se ha dado tras la muerte de La más grande, pero sí que juntos destrozaron el matrimonio entre la cantante y Pedro Carrasco.

"Mi madre al final tenía que contentarlos a todos de una manera o de otra. Tenía que ir apagando fuegos. Cuando había una fisurita, ella iba y la pegaba. Pero esas fisuras se taparan, no porque fueran una familia maravillosa, bienvenida y todos felices y contentos. Era siempre a cambio de algo o bien emocional o material o del tipo que fuera", lamenta Rociíto.

Hermanos las 24h

Los amigos de Pedro Carrasco sustentan esas palabras: "Rocío antepuso sobre todo su familia por encima de todo. Antepuso sus hermanos a su marido". Jimmy Giménez-Arnau lo reconoce, el boxeador "no los aguantaba", asevera, "no congeniaba bien con los Mohedano". Un hecho que acabó con su matrimonio.

"Adonde iba, allí estaban los Mohedano" recuerda el exmarido de Carmen Martínez-Bordiu. Carrasco es del mismo parecer y defiende a su padre. "Él se casó con ella, no con ella y con sus hermanos. Eso es lo que ella no supo hacer", le reprocha a su madre. Asegura que "él quería estar con ella, no estar rodeado de gente las 24 horas del día. La profesión no acaba con su matrimonio". "Si hubiesen estado ellos dos, con la profesión de ella no hubiese habido ningún problema", especula . 

Casado con los Mohedano

El hermano del deportista, Antonio Carrasco, es del mismo parecer. Considera que esa casa era "un desbarajuste porque había siempre mucha gente". Recuerdan la casa siempre llena de gente. "Siempre se ha dicho que el casado casa quiere y tener su espacio", y "Pedro estaba ya cansado de eso", asegura.

"Nunca estaban sólos", recuerda Rociíto. "Estaba harto de Gloria y Amador", sentencia. "La contestación de ella siempre era diferente", eso sí, recuerda la hija. "Mi madre antepuso sus hermanos a mi padre", lamenta. "Mi padre se vio ninguneado, no tenía ni voz ni voto. Y un día él le dijo que esto no puede seguir así", concluye.