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Rafa Nadal en el US Open / MEDIASET

Rafa Nadal da la última hora sobre Mery Perelló, ingresada en la recta final de su embarazo

El tenista ha hecho un llamamiento a la calma y ha asegurado que tanto su mujer como el bebé "están fuera de peligro"

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Las alarmas saltaban la semana pasada cuando se conocía que Mery Perelló, la mujer de Rafa Nadal, que está embarazada de 32 semanas, se encontraba ingresada en una clínica privada de Palma de Mallorca. Los doctores la han mantenido en observación desde entonces y ha estado arropada de su familia en todo momento.

Sin embargo, su marido se encontraba muy lejos, concretamente compitiendo en el US Open de Estados Unidos. Ahora, sin embargo, el tenista ha roto su silencio en una rueda de prensa tras su victoria contra Fabio Fognini para tranquilizar a los medios y asegurar que se encuentra en buen estado.

Gestionar la situación desde lejos

"Como sabéis, a nivel personal estoy en una situación que es importante para mí. Y tengo que ir gestionando todo. Por mucho que salieran según que tipo de informaciones en la prensa acerca del estado de mi mujer, mi mujer está bien, ya lo dejo caer", ha comentado acerca de la situación que atraviesa Perelló. 

Así las cosas, el tenista ha admitido que es una "situación difícil de gestionar cuando uno está lejos de casa", pero que por eso "uno tiene que ir paso a paso, día a día, y como siempre, desde la tranquilidad y la calma, ir construyendo las cosas que le puedan funcionar".

"Fuera de peligro"

Con este mensaje tranquilizador, Rafa Nadal ha hecho un llamamiento a la calma porque, a pesar de que la mujer sigue ingresada, según las últimas informaciones, se encuentra en buen estado y controlada por los médicos por su embarazo. Es por eso que, tanto ella como el bebé, "están fuera de peligro y controlados".

"Eso es lo que estoy intentando hacer yo, estar con calma, con la máxima ilusión posible e intentar estar centrado en lo que tengo que estar, pero a veces tampoco las cosas son tan fáciles", ha finalizado el tenista. Un momento clave antes de que llegue a sus vidas el máximo motivo de felicidad: su bebé.