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La periodista Pilar Eyre / EP

Pilar Eyre, implacable con Juan Carlos I: "Sólo le interesa su propio capricho"

La escritora y periodista asegura que el "gran amor por España" del rey emérito "acaba en su bolsillo"

3 min

Pilar Eyre es una gran conocedora de la casa real. Durante años ha escrito artículos y libros en torno a la monarquía española y su visión sobre esta última visita de Juan Carlos I a España no ha pasado desapercibida.

La periodista ha sido muy dura a la hora de valorar la actitud del emérito por tierras españolas de este pasado fin de semana. Las "brusquedad" de algunas respuestas a los periodistas no muestra otra cosa que la tensión que mantiene con ellos, destaca.

Soledad y salud

Pese al recibimiento, la catalana recuerda que "nadie fue a verlo. Ni el presidente de la Xunta, ni Amancio Ortega, que tiene su barco en Sanxenxo, ni sus amigos ricos, ni los de toda la vida...". "Se ha tenido que contentar", señala, "con la compañía de sus camaradas de regatas, que lo han transportado como si fuera un paso de Semana Santa, y los vítores de los navegantes y de un reducido grupo de vecinos".

Sobre su estado físico afirma ver a "un hombre mayor, con muchos problemas de movilidad, con el rostro desencajado por el dolor y ojos tristes, dando bandazos no solo físicos, sino de comportamiento y actuaciones".

Valoraciones lapidarias

Tampoco ha visto mucho mejor la visita de don Juan Carlos a Zarzuela, 11 horas en las que tuvo que lidiar con "la indiferencia gélida de Letizia y la incomodidad de Felipe". Unas actitudes que parece que "le han importado poco", asegura. Y es que el emérito "se ha convertido en el verso suelto de la familia al que sólo interesa su propio capricho", asevera.

La conclusión no puede ser más tajante: "Han sido cinco jornadas para olvidar, una imagen patética, una ópera bufa ante la que no sabías si reír o llorar, como hacen reír y llorar todas las menciones de sus exegetas a su gran amor a España, cuando Juan Carlos se ha hecho residente fiscal en Abu Dabi… Su gran amor a España acaba en su bolsillo".