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El dramaturgo Peter Quilter / CEDIDA

Peter Quilter: "Si tienes una mala reseña en 'The New York Times', estás muerto"

El dramaturgo inglés estrena por primera vez en España su obra 'Paso a paso' en el Teatro Apolo de Barcelona

13 min

Peter Quilter es un dramaturgo inglés que se sale de los estereotipos británicos: él hace obras de teatro para que la gente se ría. Y con ese propósito ha llegado a Barcelona de la mano de la obra Paso a paso, que se estrenó la semana pasada en el Teatro Apolo

La trama es sencilla: tres mujeres suben una montaña en honor a su amiga fallecida. A primera vista, puede parecer un drama, pero según lo que explica el escritor, "es una comedia sobre unas amigas que lidian con sus propios problemas, pero cada una con su propio sentido del humor". 

Humor y humildad

La pieza teatral, que ya la ha podido disfrutar el público de Praga, Sofía, Bratislava y Polonia, se estrena en España en la Ciudad Condal. "Es la primera vez que tengo una obra de teatro en Barcelona", explica Quilter de lo más emocionado. A pesar de que sus obras se hayan representado en más de 40 países y se hayan traducido a más de 30 idiomas, nunca lo habían hecho en un teatro catalán.

Lo que sí han hecho ha sido pasar a la gran pantalla, como es el caso de Judy, la historia de Judy Garland, protagonizada por Renée Zellweger. Con un Oscar a la Mejor Actriz y más de 130 premios por sus obras a sus espaldas, Peter Quilter sigue teniendo los pies en la tierra: "Yo solo quiero tocar los corazones de la gente y hacerles sonreír", confiesa en una entrevista de lo más sincera y llena de humor para Crónica Directo

--Pregunta: ¿Cómo se siente con su debut en Barcelona? 

--Respuesta: Genial, es una ciudad preciosa. Dos de mis obras ya habían estado en Madrid e incluso una de ellas hizo gira por todo el mundo menos por Barcelona. Así que, entre una cosa y otra, he esperado 20 años para que una obra mía se estrene aquí [risas]. La premiere es muy importante, porque si funciona en Barcelona, todo será más fácil y el resto de ciudades también querrán tener la obra.

--¿Por qué se decidió Barcelona como el lugar idóneo para la premiere española de la obra?

--Barcelona es una ciudad importante, de referencia en todo el mundo. Cuando estrené una de mis obras en Hamburgo, a nadie pareció importarle, pero cuando dije que tenía esta obra en Barcelona, todos quisieron venir a verla. Hay muy pocas ciudades en el mundo que la gente se tome en serio para hacer un espectáculo: Londres, Nueva York, París, Sídney y ahora Barcelona

El dramaturgo Peter Quilter / CEDIDA
El dramaturgo Peter Quilter / CEDIDA

--No menciona Madrid, pero en España a veces se elige entre un lugar u otro para estrenar una obra. ¿En los países de habla inglesa también existe esta diferencia entre ciudades?

--Normalmente, hay diferencias entre el teatro de las grandes ciudades y el de los pueblos pequeños. En las ciudades, las obras de teatro, que suelen ser dramas o cosas más emocionales, son más caras, por lo que están dirigidas a la clase media. En los pueblos, como es más barato, les gustan más las obras sencillas, de comedia... Pero sí que es verdad que siempre depende de la audiencia. A mí me pasó que el público de Londres y el de Nueva York se rieron de manera distinta porque tienen diferentes culturas, diferentes referencias...

--¿Como dramaturgo, usted tiene algo que ver en el proceso de producción de la obra? 

--Realmente, no. Si la primera producción de la obra fuese en inglés, en Londres por ejemplo, estaría implicado en el proceso, iría a los ensayos, cambiaría cosas, ayudaría a las actrices... porque está en mi lengua. De hecho, en los países de habla inglesa, un guionista tiene que estar obligatoriamente implicado, porque cuando se estrena la obra vienen 30 críticos a hacer una reseña para la televisión, la radio, diarios como The New York Times... y tienes que asegurarte que la obra quede lo mejor posible.

--¿Cuán importante es la crítica de la prensa en Londres o Nueva York?

--Mucho. Realmente, la reseña de The New York Times lo es todo: pueden haber 50 reseñas, pero la única que va a leer la gente es esa. Por tanto, si tienes una buena reseña en este diario, la obra será un éxito; si tienes una mala reseña, estás muerto. Sí que es verdad que eso poco a poco está cambiando y cada vez tiene más importancia la opinión del público, porque ahora podemos saberlo todo por lo que ponga la gente en internet. 

María Lanau, Resu Belmonte y Eva Barceló en la oba de teatro 'Paso a paso' de Peter Quilter / TEATRO APOLO
María Lanau, Resu Belmonte y Eva Barceló en la oba de teatro 'Paso a paso' de Peter Quilter / TEATRO APOLO

--¿Cómo diría que es su estilo a la hora de esribir obras de teatro?

--Yo escribo de la forma más natural que me sale. Creo que no puedes escribir personajes que son más inteligentes que tú; si eres una persona normal u ordinaria, es muy difícil escribir personajes excéntricos e interesantes. Todos los personajes que yo he escrito en mi carrera son muy diferentes los unos de los otros, pero sí que hay una parte de mí en cada uno de ellos: mi humor, mi ansiedad, mi corazón, mi dispraxia, mi torpeza... [risas]. 

--La mayoría de sus obras son comedias y eso le gusta al público. 

--Sí, a veces he escrito obras con la intención de que fuesen dramas pero cuando los actores la interpretan, la gente termina riendo, porque la manera en la que escribo los diálogos es divertida. La ventaja que yo tengo es que a veces soy un poco rarito y eso se refleja en mis textos y en mis personajes [risas]. Pero, al final, yo creo que se trata de encontrar un equilibrio entre el drama y la risa, como la vida misma. 

--¿Diría que ese es su propósito: hacer sonreír a la gente?

--Definitivamente, sí. Yo creo que después de la pandemia, las guerras y todo lo que ha pasado últimamente, la gente de verdad necesita sonreír. Creo que necesitamos una buena razón para ir al teatro, pagar por una obra, desplazarse, ponerse la mascarilla, coger el metro... y qué menos que sea porque puedes sonreír durante una hora y media en el teatro. Yo creo que la gente necesita sonreír por su salud y eso es lo que intento hacer con mis obras: tocar los corazones de la gente y hacerles sonreír. 

María Lanau, Resu Belmonte y Eva Barceló en la oba de teatro 'Paso a paso' de Peter Quilter / TEATRO APOLO
María Lanau, Resu Belmonte y Eva Barceló en la oba de teatro 'Paso a paso' de Peter Quilter / TEATRO APOLO

--¿Qué quería contar con Paso a paso

--No tenía ninguna intención de escribirla, de hecho [risas]. Durante la pandemia no tenía nada que hacer así que empecé a escribir una conversación entre tres hombres sentados alrededor de una piscina. Pero a medida que iba escribiendomás y más me di cuenta de que prefería que fuesen tres mujeres y que estuviesen en movimiento, así que volví atrás a reescribirlo todo. Fue alrededor de la página 30, que es como un tercio de la obra, cuando supe qué estaba haciendo y qué quería contar. Al final, fue una obra escrita página por página

--¿Esta es la manera habitual que tiene de escribir sus obras? 

--No, siempre he tenido una estructura o una idea, pero esta ha sido la primera vez en mi vida que lo he hecho sin un propósito. En verdad es una manera terrible y caótica de escribir, no tiene ningún sentido, pero en cuanto la terminé, la gente la empezó a comprar, así que creo que la obra gusta porque es pura, orgánica, y porque salió directamente de mi corazón. Aunque me haya funcionado bastante bien, quizás si hago lo mismo el año que viene nadie me compra la obra [risas].

--¿Siempre ha querido ser guionista? 

--No, yo realmente quería ser actor, pero como no tenía dinero ni nadie me contrataba, decidí escribir una obra de tres partes e interpretarla en un pequeño local para que los directores pudieran venir a verme. Ellos me dijeron: "La interpretación está bien, pero el guión es realmente brillante", y ahí fue cuando descubrí que era mejor guionista que actor. 

El dramaturgo Peter Quilter en el estreno de 'Judy' / CEDIDA
El dramaturgo Peter Quilter en el estreno de 'Judy' / CEDIDA

--¿Cómo fue el proceso de escribir obras de teatro hasta llegar a donde está ahora?

--Para llegar a ser un buen guionista, tienes que escribir mucho y pasarte muchos años haciéndolo. Yo tardé 10 años hasta que hice una buena obra por la que la gente quisiera pagar dinero. Cuesta mucho escribir una historia completa solo a través de conversaciones. No tienes un inicio, un nudo ni un desenlace en los que puedas conocer al personaje. Creo que tienes que tener cierta habilidad para hacerlo; yo, por ejemplo, no sabría escribir un libro o una película porque son muy diferentes a un guión. 

--Pero una de sus obras se adaptó a una película, Judy.

--Sí, por otra persona, porque yo no sé escribir para cine [risas]. Pero fue algo muy difícil y duro para mí, porque desde el primer día, a pesar de que yo les había dado una obra cerrada que ya funcionaba, la productora lo quería cambiar todo. Pero luego me di cuenta de que todos los dramaturgos tienen la misma experiencia, incluso los novelistas. Durante el proceso me quería arrancar los pelos, pero cuando salió la película y ganó un Oscar pensé: "Quizás no está tan mal" [risas]. 

--¿Tiene algún proyecto futuro? 

--Sí, siempre tengo algo. Durante la pandemia escribí tres obras, una por cada confinamiento [risas]. Así que ahora tengo que dejar de escribir para sacar estas obras en el resto de países.