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La mujer de Kiko Rivera, Irene Rosales / EP

Irene Rosales se pronuncia sobre Kiko Rivera y la venta de su parte de Cantora

La nuera de Isabel Pantoja ni confirma ni desmiente las negociaciones, aunque deja entrever que la tonadillera debe empezar a hacer las maletas

3 min

La revista Diez Minutos publica en exclusiva que Kiko Rivera ha conseguido vender su parte de Cantora, una información que el disc jockey, entre risas, ni confirma ni desmiente. Al parecer, tras varios meses de negociaciones, el hijo de Isabel Pantoja habría aceptado la oferta de 1.500.000 euros del grupo inversor Compramos tu herencia.

La mujer de Kiko, Irene Rosales, tampoco quiere mojarse sobre la noticia, aunque admite que "esa oferta de la herencia sí que estaba en pie" porque se la dieron a ella misma. Parece ser que la sevillana optó por mantenerse en un segundo plano durante las negociaciones, dado que la venta de Cantora no era cosa suya. Pero sus declaraciones dan a entender que sí, que Isabel Pantoja deberá empezar a hacer las maletas muy pronto.

Irene Rosales juega al despiste

Irene Rosales insiste en que no sabe "nada" sobre la venta de Cantora, y que lo único que puede asegurar es que "esa oferta de la herencia sí que estaba en pie, porque me la dieron a mí en Viva la vida, en directo Pero ya no sé nada más. No sé si Kiko se reunió con ellos porque prefiero no saber nada, que luego todo me cae a mí".

Tan discreta como de costumbre, la colaboradora de Telecinco se limita a decir que "no puedo decir nada" sobre el tema, pero al pronunciarse sobre la supuesta intención del comprador para montar un museo de Paquirri en la finca, sus palabras dan a entender que las negociaciones estarían cerradas.

¿Debe hacer las maletas Isabel Pantoja?

"No sé nada, y mucho menos sobre todo esto del museo. Me ha sorprendido cuando Kiko no tiene nada. ¿Cómo va a montar un museo?", señala muy sorprendida de que grupo inversor Compramos tu herencia esté planteándose montar un complejo hostelero en memoria de Paquirri. Pero sea cual sea su destino final, la venta supone el fin a los problemas económicos de su marido... pero también que Isabel Pantoja podría terminar en la calle.

Además, los compradores estarían dispuestos a adquirir la parte de la tonadillera a cambio de pagar la deuda pendiente que tiene por no abonar la hipoteca de la finca desde hace más de un año. Quizá por ello Isabel Pantoja intentó tener un supuesto encuentro con su hijo en Madrid, aunque al parecer se encontró con la negativa de Kiko. Una información de la que Irene Rosales no va a "hablar nada" pese a que no le consta que sea cierto.