La influencer Inma Franco / CD

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Inma Franco, la influencer “diferente” que condena el 'bullying' y el acoso

La joven extremeña cuenta en su libro 'Acéptate' su propia historia de superación hasta quererse a sí misma

5 julio, 2021 00:00

Inma Franco es una joven influencer que padece síndrome de Saethre-Chotzen desde niña. Esta condición le ha provocado pasar por quirófano para realizarse operaciones faciales en varias ocasiones y le han quedado secuelas. Debido a estos cambios físicos, Inma sufrió bullying durante varios años. Para algunos su rostro era “diferente”, y por ello la acosaron. Durante un tiempo se lo repitieron tanto que creyó que era verdad y que el problema era ella. 

La joven extremeña nació en 1999. Debido a la falta de amigos y al acoso que sufría en el instituto, decidió abrir un canal de YouTube para mostrarse tal cual es. Desde entonces ha ganado miles de seguidores. Un vídeo que grabó contra el acoso se hizo viral y ha sido visto por más de un millón de personas. También publica contenido en su canal de TikTok, en el que tiene alrededor de 300.000 seguidores. Ahora la creadora de contenido ha lanzado su primer libro, Acéptate, donde hace un recorrido por su vida hasta llegar a quererse a sí misma.

Vídeo viral

“Desde el vídeo que se me hizo viral después de la cuarentena, me contactó una editorial para que plasmara mi historia en un libro y así poder ayudar a muchas personas”, explica Inma Franco para Crónica Directo. La grabación en cuestión fue una publicación en la que la joven explicaba sus operaciones en el rostro después de recibir muchas preguntas a través de las redes sociales sobre qué le pasaba en la cara. Además, condenaba el acoso recibido tanto de forma virtual como en su día a día por las secuelas de su enfermedad.

"Yo me miraba al espejo y mi cara no era algo que no me gustase ver, pero eran tantas preguntas que empecé a pensar que igual era diferente, que yo me miraba con otros ojos porque era yo y que la gente me veía de otra manera”, confiesa Inma. Compartió la grabación un sábado y hasta el día siguiente no fue consciente del alcance que había tenido. Y es que en pocas horas contaba con miles de reproducciones y rostros conocidos lo habían compartido en sus perfiles: desde Lola Índigo hasta Anabel Alonso, pasando por Paz Padilla.

Ayuda

“Mucha gente me dijo que el vídeo les había ayudado y que gracias a él iban a confiar un poco más en ellos mismos", expresa la extremeña. Entonces comenzó a escribir sus vivencias. "La intención era ayudar a los demás al explicar mi historia sobre el bullying con el objetivo de que eso se tome como ejemplo. Igual que yo he podido superar esa situación, todo el mundo puede y que hay que buscar una salida por muy negras que se vean las cosas”, asegura.

En el paso de Primaria a la ESO, Inma comenzó a sufrir acoso por parte de sus compañeros de instituto. “La gente se reía de mí porque tenía rasgos físicos diferentes visibles. Me señalaban al pasar por el pasillo, me miraban y cuchicheaban. Les quedaba solo apuntarme con el dedo”, explica la tiktoker.

Etiquetas

Sin embargo, no solo sufrió bullying por parte de los alumnos, sino también de los profesores. Y bajo el adjetivo de guarra, ya que consideraban que no tenía una buena higiene. “Los compañeros me llamaban guarra y la profesora le quitó importancia, lo que hizo que poco a poco se extendiera la etiqueta. Pero más tarde fue la propia docente la que me lo dijo delante de mis compañeras en un viaje a Londres. Mi madre fue a hablar con ellos y en vez de actuar se taparon unos a otros”, revela Inma.

“Hay veces que los profesores, como personas que son, cometen errores y no está bien taparlos, sino que hay que asumir las consecuencias. Si hubiera pedido perdón este momento y a mí no hubiera importado y no hubiera llegado a tanto. Pero hizo que, por ejemplo, me aislaran más en la clase, sentándome atrás del todo, dejándome como si fuera inexistente”, añade la joven. Es por eso que la instagrammer considera que los profesores necesitan “más formación” en estos temas y “fijarse en los pequeños detalles”.

Confianza

A pesar de sus malas experiencias, considera que es mejor contar a alguien de confianza, profesores o familiares, que se está sufriendo bullying en clase. “Aunque es duro, es mejor contarlo, porque si nos callamos, nos lo estamos tragando nosotros y en un punto vamos a estallar”, comenta la influencer. “Aunque hay veces que parece desde dentro que nadie nos quiere ayudar, no es así. Siempre va a haber alguien, sea un profesor, tus padres o un amigo”, manifiesta la joven.

Todo este acoso llevó a Inma Franco a plantearse quitarse la vida. “Me había mentalizado de yo que era el problema, que yo no iba a tener sentido en la vida, no iba a tener un futuro, que todo lo que hiciese iba a estar mal. Eso es lo que me habían dicho y llevaba meses escuchando, entonces ya me lo creí de tal manera que no le veía tanto sentido a la vida”, confiesa la escritora. “Lo escuchas tantas veces que al final no te lo dice la gente, te lo estás diciendo tú mismo”, añade la extremeña sobre esa dura etapa.

La influencer Inma Franco / ARCHIVO

La influencer Inma Franco / ARCHIVO

Rencor

A pesar de haberlo pasado tan mal, a día de hoy ya ha superado la etapa más complicada y no guarda rencor a las personas que le hicieron bullying durante su adolescencia. "Nadie me ha pedido perdón, pero yo sí que los he perdonado”, asegura. Y es que, Franco considera que, si todavía tuviera ese resentimiento hacia sus antiguos compañeros de clase, "seguiría viviendo en ese pasado”.

Al escribir el libro, la joven ha podido hacer su propia terapia: “He tenido que revivir los momentos y me he dado cuenta de que había cosas que no las tenía tan superadas como yo creía. Me ha ayudado a desahogarme". Lo mismo lo pasó con su canal de YouTube. “Los primeros videos me daban un poco de vergüenza, pero poco a poco, al ir subiendo contenido que me gustaba, me ayudó a entender que la gente estaba equivocada. El problema no era yo, sino mi entorno”.

Aceptación

La tiktoker tiene muchos seguidores y apoyo en las redes sociales, pero también recibe comentarios negativos cada día en sus publicaciones por parte de algunos usuarios. Aunque ya no le afectan tanto como al principio. “Si una persona me dice algo malo, esa es la opinión de esa persona, pero no es lo que opino yo de mí, que es lo más importante”, declara la extremeña, por lo que está “aprendiendo a ignorar las opiniones de los demás y a prestar más atención en las propias”.

El libro de Inma Franco habla de la aceptación, un largo camino que ella todavía está atravesando para llegar a quererse a sí misma. “Al 100% todavía no me acepto, pero al 70% sí”, asegura. “Yo creo que después de la publicación del libro he hecho un borrón y cuenta nueva. Sobre todo, desde que empecé este año decidí cambiar y aceptarme más porque, si quiero transmitir ese mensaje a la gente que me vea o me lea, yo también tengo que hacerlo”, expresa la influencer. Un proceso que no deja de avanzar y que va logrando paso a paso. Cada vez se mira al espejo se valora más.