Joana Sanz no deja de ir de polémica en polémica. La última la ha protagonizado tras conocerse la noticia de que el juez ha desestimado la puesta en libertad provisional de su todavía marido, Dani Alves.

La modelo es una fiel defensora del exjugador del FC Barcelona, acusado como presunto responsable de una agresión sexual a una joven en una conocida discoteca de Barcelona. Ella sigue a su lado, pero ya le ha pedido el divorcio.

La modelo Joana Sanz / EP

Acosada

Esta situación ha hecho que mucha prensa se acerque a preguntarle por su relación con el futbolista y su situación personal con él. También sobre las últimas novedades del caso.

Preguntada por los periodistas mientras pasea por las calles de Madrid, donde se ha mudado, ha estallado contra la prensa: "Esto es surreal. No me gusta ser maleducada pero no me gusta que me sigan pro la calle, me siento acosada”, denuncia.

Incómoda

La canaria es consciente de que, más allá de su relación con Alves su profesión de modelo la hace ser una figura púbica, pero pone sus límites. “No estoy expuesta en un evento como para que me hagan preguntas, estoy en mi tiempo libre, lo siento como acoso. Bastante", critica de vuelta.

Enojada, Sanz evita revelar si ha contactado con los abogados del deportista tras este importante revés judicial. "Eso son cosas mías privadas que no tengo por qué contarlo a los medios y me estoy sintiendo mal ahora mismo", subraya.

Rumores

Tampoco es que se sienta mejor tratada por la prensa del corazón. Más allá de los comentarios sobre la relación que mantiene con la madre de los hijos de Alves, ahora se la relaciona con otro jugador de fútbol, Achraf Hakimi, también acusado de agresión sexual como Dani.

Alexia Rivas asegura que vio a la canaria con el jugador del PSG en una conocida discoteca madrileña. Ahí Sanz ha sido mucho más tajante: "Pero por qué inventáis cosas, no lo entiendo, qué necesidad de hacer sangre, ya lo he dicho, además".