El pasado 22 de junio, Secreto a voces by San Miguel destapó otra de las sorpresas que tenía preparadas para Barcelona. Desde abril, vienen ofreciendo conciertos de formato limitado sin revelar el nombre del artista hasta agotar localidades.

Por allí han pasado artistas como El Niño de Elche, Raül Refree, Israel Fernández y Dora. Todo eran cantantes. Hasta el 22 de junio, fecha en la que tuvo lugar la actuación de El Yiyo en la Sala Metric.

Estrella del flamenco

Tras este nombre está Miguel Fernández, un bailaor nacido en Badalona en 1996 que a su edad ya ha revolucionado el flamenco y ha actuado en buena parte del mundo. Comparado con Joaquín Cortés, este gitano catalán defiende la pureza de su estilo y las posibilidades que ofrece.

Crónica Directo habló con el bailarín, que hizo esta parada en la capital catalana para ofrecer una degustación de su espectáculo Jubileo nada más regresar de Miami.

--Pregunta: ¿Cómo llegó a la propuesta y qué le parece?

--Respuesta: Me gustó la manera original de la propuesta. Me llamó la atención y me animé. Me iba perfecto por fechas. Y estas cosas tan originales a mí me gustan.

--¿Cree que esta originalidad es algo que va con usted? Usted es uno de los artistas flamencos contemporáneos de más éxito y se le aplaude por su fusión.

--Es algo que va mucho con mi personalidad, sí. No es que lo busque, tampoco.

--Con esa personalidad ha llegado a innovar y revolucionar el flamenco como pocos. ¿Es muy difícil conseguirlo cuando muchos piensan que está todo inventado?

--Con el flamenco se pueden hacer muchas cosas. Los grandes maestros han dejado grandes cosas muy diferentes y originales. Es difícil innovar, pero si uno hace las cosas desde el corazón consigue dejar huella, al menos eso es lo que yo pretendo. Bailar con el corazón es lo más importante.

--¿El corazón es lo que le ha llevado a dedicarse a esto? ¿Cómo empezó?

--De forma muy natural. A los 7 años debuté en un escenario, en la mítica sala de La Paloma. Con 11 estaba de gira por Taiwán, pero nunca nadie me impuso nada. En mi casa la música y el flamenco eran algo muy natural, con cualquier cosa empezábamos a cantar, a bailar y cuando me di cuenta ya estaba bailando. Mis padres vieron mi talento, decidieron apuntarme a un par de clases y fui dando pequeños pasos hasta hoy.

El Yiyo / INSTAGRAM

--Y ahora llena grandes estadios y teatros por todo el mundo. Pero, cada tanto, regresa a los pequeños espacios. ¿Es una manera de reivindicarlos?

--Sí, pero no creo que se le haya de imponer nada a nadie. Yo hago mis espectáculos y en cada uno pienso cuánta gente necesito, qué es lo que quiero transmitir al público y hay veces que no hace falta llevar 20 artistas sobre el escenario. Es cierto que en alguna ocasión hemos sido 14 artistas en escena, más técnicos. Pero Jubileo es un espectáculo que habla de la naturalidad de la música, de la familia. No hay un hilo argumental tampoco. A quien sí llevo es a mis dos hermanos, que hacemos una soleá e improvisamos. Eso define al show.

--¿Es una manera de recuperar la esencia del flamenco más puro, ese que no se ensaya tanto, que se improvisa en el momento?

--El flamenco tiene mucho que ver con la inspiración y no tanto con la improvisación. La inspiración no se ensaya. Yo mis espectáculos los ensayo un poco con los músicos, pero siempre dejo espacio a la improvisación, si no sería muy aburrido. Se ha de dejar espacio para ser libre y ver lo que sale.

--¿Cuáles son sus referentes?

--Muchos, no te puedo decir uno en concreto. Me fijo todavía en los que están en lo más alto y en los que ya no están también. Pero no solo en el mundo del flamenco, hay muchos otros artistas a los que admiro.

--Su fusión, sus colaboraciones con C. Tangana, con diseñadores, sus referentes, su procedencia catalana... ¿demuestran que el flamenco no solo está asociado a cultura andaluza o gitana?

--Claro, el flamenco no solo tiene que ver con eso. El flamenco no pertenece a ningún sitio en particular, puede ser de donde sea. Además uno lo puede adaptar a su vida y creo que debería darse en el colegio para que lo aprendieran los niños chicos. Porque no es solo música, va más allá. Varios artistas del jazz, del pop y de otras disciplinas reconocen que el flamenco tiene algo que no tiene ningún otro estilo musical. Va bastante más allá.

--Sí, pero cuando lo usan, en muchas ocasiones se les acusa de apropiación cultural.

--El flamenco hay uno solo, pero hay diversas maneras de expresarlo y si se hace de corazón uno acaba teniendo éxito aunque no lo pretenda.

El bailarín El Yiyo / PABLO ROBRES

--Sobre el flamenco en las escuelas, ¿cree que está olvidado? ¿Debe poder enseñarse en las aulas y darle más difusión?

--Es algo que debe hacerse con urgencia. Además, el flamenco transmite valores primordiales. Se le debe prestar atención más allá de la música y de lo que se baila, y escuchar las letras en profundidad más allá de dedicarle cinco minutos. En el flamenco hay muchos valores y principios que se van perdiendo poco a poco y que hoy no se tienen como primera opción.

--¿Le gustaría reivindicar algunos de ellos?, porque algunos piensan que son valores machistas.

--Figuras como Carmen Amaya mismo rompieron muchos estereotipos al respecto. Sin dar más importancia a unos valores que a otros te puedo nombrar la familia, no perder la cabeza fácilmente y, sobre todo, la sencillez.

--No debe ser fácil todo eso cuando a uno ya lo comparan con los grandes nombres del flamenco, ¿no?

--No es una cosa que yo me levante cada día pensando en eso. Bailo con la misma ilusión con la que empecé y lo vivo con total naturalidad. Es bonito que te reconozcan, claro, pero intento no pensar en eso. 

--Pues centrémonos en lo venidero. Acaba de actuar en Barcelona, pero su ‘Jubileo’ continúa.

--Sí, tenemos una gira que empezó en Mallorca, pasamos por Huesca, acabamos de venir de Miami, nos vamos a Londres, a la gala de los MTV de Nueva York y la gira acaba en febrero y otras cositas que estamos cerrando.

--¿Cómo vive eso de actuar en lugares tan dispares?

--Es muy satisfactorio para un artista y más cuando uno va como cabeza de cartel y no solo de acompañamiento de un espectáculo. Uno se siente bien y le dan ganas de hacer más cosas.

--¿Y cómo es meterse en en una gala como los MTV, que es el canal de la cultura pop por excelencia? ¿El flamenco se está volviendo popular?

--Poco a poco lo van reconociendo, es cierto que van un poco tarde, pero la gente se va dando cuenta. Es otro lugar para que la gente se fije en lo que es y lo que vale el flamenco.