Sálvame sigue sumando bajas por accidente. Esta vez no ha sido laboral, como el de Belén Esteban, sino doméstico. Aunque las consecuencias han sido similares.

"Lydia Lozano ha sufrido una caída en su casa y podemos avanzarles que ha tenido que ir al hospital. El diagnóstico que ha dado en el hospital es que se ha roto el radio", anunció Terelu Campos nada más empezar el programar.

Conexión

Para sustituirla el programa ha tirado de Josep Ferrer que, con una de sus icónicas imitraciones, se ha hecho pasar por la famosa periodista de la prensa rosa, para sacar hierro al asunto. Aunque la situación parece grave.

Las lágrimas de la colaborada desde su casa lo decían todo horas después. "Estoy fatal. Muy cabreada y con mucho dolor. Sobre todo, cabreada, yo que soy tan independiente voy a ser dependiente ahora y me pone muy nerviosa…”, lamenta.

Pérdida de equilibro

Lozano ha perdido el equilibrio mientras se arreglaba para ir a Sálvame con tal mala fortuna que se ha producido la fractura. “Me estaba poniendo este vestido, llevaba unas botas altas", ha visto que se iba a caer de espaldas y para parar el golpe ha puesto todo su peso sobre la mano. "He empezado a gritar, ha venido Charly y me ha vendado", relata. Con ayuda de su marido se he montado en el taxi para ir a trabajar, "pero me dolía mucho y me he bajado. Yo aguanto muy bien el dolor, y me dolía mucho", asevera.

Lo que peor lleva, insiste, es en tener que depender de alguien durante casi un mes y medio, tiempo que le ha dado el médico para que consiga recuperarse del todo. “40 días…no me lo puedo creer”, exclama entre lágrimas.

Positividad a medias

“Encima este brazo, que el otro día me tuve que ir a poner cortisona porque lo tengo todo dormido”, subraya con los nervios a flor de piel y en llanto. “Estoy muy nerviosa", reconoce.

Sus compañeros han tratado de animarla durante la conexión y, al final, Lydia ha tratado de ver el lado positivo. "Por lo menos no me tienen que operar como a Belén”, concluye.