La boda de Jaime Navarro, canterano del Real Madrid y Beatriz Ungría, cuñada de Elena Tablada, se ha convertido en uno de los temas más comentados en las últimas horas.

La celebración tuvo lugar el pasado sábado en el Casino de Madrid pero el vídeo se ha vuelto viral entre 24 y 48 horas después. El problema es que las imágenes muestran como ninguno de los asistentes llevaba mascarilla, como tampoco respetan ni las medidas de distanciamiento social ni las restricciones impuestas por la Comunidad de Madrid en lo que a eventos se refiere.

Normativa vs imágenes

La indignación ha sido mayúscula y las redes sociales han tildado de irresponsables a los invitados y organizadores del acto. Un hecho que no ha gustado nada a la expareja de David Bisbal, una de las familiares de los novios y presente en el ágape.

No es la primera vez que la influencer desobedece las normas antiCovid, se la ha visto en otras ocasiones saltándose el toque de queda y el confinamiento perimetral de La Moraleja, localidad de las afueras de Madrid en la que reside. Además ella misma ha perdido a su abuela, Elena Moure, por la enfermedad.

Explicaciones

Pero harta de las críticas por la boda, la diseñadora de joyas ha negado la mayor. Asegura que ni su cuñada ni su ya marido incumpliesen las medidas restrictivas por el Covid con su boda. Desmiente que se saltaran los protocolos impuestos por la Comunidad. Por un lado, sostiene que hubo menos de 50 invitados y que las mesas eran de 4 comensales, como marca la normativa.

Lo más controvertido de su explicación, por eso, ha sido su defensa sobre las razones por las que ninguno de los presentes llevaba mascarilla. "Se nos hizo la PCR a todos los invitados y solo pudimos acudir los que tuvimos resultado negativo. Se cumplió con todas las normativas". La Dirección General de Salud Pública, en cambio, ya ha abierto una investigación para aclarar lo sucedido.