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Cadaqués, uno de los pueblos de la Costa Brava para visitar en invierno / Anthiro 57 - CREATIVE COMMONS 3.0

¿Quién dijo que la Costa Brava es solo para el verano?

Son muchas las razones que permiten enamorarse de esta zona de Cataluña también durante el invierno

CARLOS ZAPATERO
6 min

La Costa Brava es conocida por su riqueza a nivel natural y paisajístico. Tanto es así que, especialmente durante el verano, es habitual que se convierta en una de las zonas más visitadas de Cataluña, gracias a aspectos tan valiosos como el buen clima, las diferentes playas y calas que se encuentran repartidas a lo largo de toda su extensión y el buen ambiente que se respira entre sus gentes.

No obstante, y pese a que en invierno suele quedar olvidada, cuando el mercurio de los termómetros comienza a descender también puede ser un buen momento para disfrutar de la belleza y las diferentes actividades que esta región pone a disposición de los visitantes. Estos son algunos de los motivos que demuestran que la Costa Brava no es un destino turístico reservado únicamente para el verano.  

Pals, uno de los mejores pueblos de la zona

Pals es uno de los pueblos más destacados de la Costa Brava. La mayoría de las visitas que recibe quedan concentradas durante el verano, no obstante, es en invierno cuando ofrece un conjunto de sensaciones únicas. La belleza de sus calles queda latente gracias a la forma y la ubicación que se llevó a cabo la construcción, realizada en el interior de una fortaleza. Con el paso del tiempo, ha logrado perpetuar esa esencia de pueblo medieval con el que fue levantado y que tanto encanto desprende.

Su belleza es tal que en el año 1973 su casco antiguo fue declarado Sitio de Interés Histórico, conformando uno de los principales reclamos a nivel turístico. A nivel gastronómico, como ocurre con la mayoría de ubicaciones de la Costa Brava, el visitante puede disfrutar de una amplia selección de restaurantes especializados en marisco y carne con los que disfrutar al máximo de los sabores de la zona.

Cadaqués, esencia marinera en invierno

Cadaqués es uno de los pueblos pesqueros más conocidos de la Costa Brava. Uno de los principales atractivos con los que cuenta, además de sus increíbles paisajes, es que se trata de una de las localidades más dinámicas de la zona, sobre todo todo en lo que respecta a la organización de eventos y actividades de diversa índole, tanto en los meses de verano como durante el invierno.

Cadaqués / Rodolphe31 - CREATIVE COMMONS 3.0
Cadaqués / Rodolphe31 - CREATIVE COMMONS 3.0

Su visita durante los meses más fríos del año está especialmente recomendada gracias a los diferentes atractivos que propone a nivel arquitectónico y cultural. Uno de los más conocidos es la Casa Museo de Salvador Dalí, acompañada de diferentes edificios de origen modernista con los que hacer las delicias de los amantes de la arquitectura. Durante el invierno, Cadaqués presenta una interesante actividad comercial con la que es posible disfrutar de todas las tiendas que se concentran en sus calles alejadas de las aglomeraciones típicas del buen tiempo.

Roses, aprovechando la experiencia de sus parques naturales

Roses es otro de los pueblos que suele recibir una mayor cantidad de turistas durante el verano, pero que en invierno también presenta multitud de atractivos con los que seducir a cualquier visitante. A nivel cultural, la localidad cuenta con varios puntos de referencia, como la Ciutadella o el Castillo de la Trinidad, construidos en el siglo XI y XVI respectivamente. Sus calles empedradas y el ambiente que se respira conforman una experiencia única difícil de olvidar.

La visita a Roses también está especialmente recomendada para todos los amantes de la naturaleza, gracias a su excelente ubicación, con dos de los parques más importantes de Cataluña muy próximos a ella: Aiguamolls del Empordà y el parque de Cabo de Creus. Ambos conforman un plan muy especial para la realización de alguna práctica deportiva a través de las numerosas actividades que ofrecen.

Figueres, apostando por Dalí

Figueres es una de las localidades más frecuentadas por los amantes del trabajo y la vida de Salvador Dalí. El motivo se encuentra en el teatro principal de dicha ciudad, construido por el artista catalán, posicionado como uno de los trabajos más importantes de su carrera profesional. A nivel arquitectónico, cuenta con más reclamos, como la Plaza del Ayuntamiento o la iglesia de Sant Pere.

El Castillo de San Fernando, situado a 800 metros de distancia del Museo Dalí, es otro de los principales atractivos de Figueres que, durante el invierno, presenta una panorámica única. Es considerada una de las fortalezas militares más grandes de Europa, con hasta 32 hectáreas de extensión.