Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Palabras, las protagonistas del juego del moda: el Wordle / Sven Brandsma en UNSPLASH

Wordle, el juego de moda del que todo el mundo habla

Este entretenimiento fue creado por un ingeniero de software para impresionar a su novia, amante de los pasatiempos con palabras

Victoria Herrero
6 min

Desde hace un tiempo se ha oído hablar de un juego online que cada día que pasa gana nuevo adeptos. Se trata del Wordle, un juego de palabras inspirado en el programa de televisión Lingo y que hace que el jugador se ponga a prueba gracias a este entretenimiento sobre vocabulario. Una moda que cada día crece más y más despertando la curiosidad de nuevos usuarios, así como entre todos aquellos a los que les guste la lógica y la magia de las palabras.

Con una interfaz y un funcionamiento muy sencillo, Wordle pone a prueba al jugador a la hora de tratar de adivinar la palabra que se oculta tras unas celdas. Pero antes de llegar a la solución diaria, el tablero (formado por 30 cuadrados de color blanco) va cambiando de color a medida que el jugador va ganando y acertando las palabras ocultas. En resumen, se trata de un juego a medio camino entre otros muy conocidos como es el caso del Scrabble y el Mastermind y que goza de un éxito tal como el que ya tuvieron en su día Apalabrados Candy Crush.

¿Cómo nació Wordle?

La idea de este juego, tanto su creación como su actualización más reciente, fue obra del ingeniero de software Josh Wardle en pleno confinamiento como consecuencia de la pandemia mundial. Así lo reflejaba en un artículo de The New York Times donde se recordaba además que este experto en programación había dado forma a este entretenimiento en el año 2013 con un objetivo un tanto romántico: impresionar a su novia que era una auténtica amante de los pasatiempos relaciondos con los acertijos de palabras. 

Para los que no lo sepan y quizá les eche para atrás el hecho de que el Wordle fuese creado en inglés, desde hace un tiempo y dado el éxito que estaba teniendo este entretenimiento virtual, el ingeniero Daniel Rodríguez decidió hacer su propia versión en castellano. Un éxito que según su inventor se explica en base a su extrema sencillez y al hecho de que no pida ningún tipo de registro para empezar a jugar. Además, a juicio de Josh Wardle, se puede jugar a este pasatiempo en tan solo tres minutos al día.

El juego online

Para todos aquellos que no hayan oído hablar de este pasatiempo no se trata de un juego de mesa clásico que se juegue sobre un tablero, sino que la partida se hace de forma online. Es sencillo: basta con dirigirse a la página web del mismo y leer de forma previa las instrucciones básicas donde se explica cómo es posible convertirse en ganador en Wordle. Por el momento no hay ninguna aplicación al uso y para jugar se debe hacer desde el navegador de un ordenador o del teléfono móvil. 

Una joven jugando al Wordle en su ordenador / Christin Hume en UNSPLASH

Una joven jugando al Wordle en su ordenador / Christin Hume en UNSPLASH

Los que no quieran perder el tiempo creando una cuenta, poniendo un nombre de usuario e inventándose una contraseña, en este caso lo tienen muy fácil. Con este juego no hace falta alguna registrarse para acceder y ponerse a jugar. Solo entrar, como se ha comentado, en su página web y lanzarse a la aventura para descifrar esas palabras ocultas. 

¿En qué consiste?

Una vez leídas las instrucciones, el jugador ya sabe qué tiene cada hacer. En este caso escribe la primera palabra que se le venga a la cabeza y que tenga cinco letras. Desde ese momento y cada día este usuario tendrá que ir pensando hasta conseguir resolver la palabra clave de cada día. En este punto muchos se preguntarán cómo se consigue resolver ese enigma y la respuesta no es para nada complicada. A continuación, lo que hace el juego es interactuar con ese jugador e indicarle si la palabra que él mismo dijo contiene alguna de las letras de la palabra misteriosa. 

En el caso de que sí tenga una letra y además esta esté en la posición correcta de la palabra que se busca, ese recuadro cambiará su color de blanco a verde. Si, en cambio, sí coincide la letra en ambos casos pero no en lo que a su ubicación se refiere, el color que aparecerá será el amarillo. Por último, se puede dar la situación de que la letra no aparezca en la palabra objetivo que hay que descifrar cada día y será cuando ese tablero (donde corresponda) se ponga gris. Esta es la mecánica de un juego para el que se tienen seis intentos hasta dar con la palabra correcta.